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Cómo manejar el temor a ataques violentos y terrorismo

Artículo | Marzo de 2016

Cómo manejar el miedo a ataques violentos y terrorismo

A veces, pareciera que el mundo se está convirtiendo en un lugar cada vez más peligroso. Nos enteramos de bombardeos que ocurren en espacios públicos, balaceras inesperadas y otros actos de violencia, impredecibles y sin sentido, contra gente inocente. Esta clase de hechos nos hace tomar conciencia sobre nuestra vulnerabilidad. Nuestros miedos reaparecen con cada noticia sobre nuevos ataques violentos.

Como resultado, muchos de nosotros estamos más ansiosos y tenemos miedo en nuestras actividades cotidianas. Si esta sensación de miedo continúa, puede dificultar la concentración en el trabajo, generarnos enfermedades relacionadas con el estrés y afectar nuestra calidad de vida.

Este artículo ofrece algunas estrategias para manejar la situación si sientes que el miedo aumenta por los hechos de violencia que se difunden en los medios o que ocurren en tu comunidad. Aquellos que han sido directamente afectados podrían desear buscar ayuda de un profesional o servicios de apoyo. Puedes obtener acceso a estos servicios a través del Programa de asistencia al empleado (EAP, por sus siglas en inglés). Para más información, consulta con tu empleador o con el departamento de recursos humanos.

Cómo manejar el miedo

  • Comprende lo que se está haciendo para proteger a tu comunidad. Cuanto más sabemos sobre el peligro, más medidas efectivas podremos tomar para reducir nuestro riesgo. Asegúrate de recibir información de una fuente confiable, como el Departamento de Seguridad Nacional. Intenta seguir todas las instrucciones de las autoridades estatales y locales, incluida la policía.

  • Ten cuidado, pero no tengas miedo. Presta atención a lo que sucede alrededor si notas algo inusual con el comportamiento de las personas. Tener miedo todo el tiempo no ayuda. Esto nos hace perder la atención. El miedo es un enfoque de lo que podría suceder, lo que puede alejarte de lo que realmente está ocurriendo. Una sensación de miedo repentina puede ser una señal importante de que, tal vez, algo anda mal. Si siempre tienes miedo, esa sensación repentina no aparece como una señal.

  • Concéntrate en lo que sí puedes controlar. Las imágenes que vemos, las historias que oímos y nuestras propias ideas sobre la violencia pueden aumentar nuestra ansiedad. Una persona promedio puede creer que es poco lo que puede hacer para evitar posibles actos de violencia. Aunque no podemos controlar lo que pasa alrededor, sí podemos controlar cosas de nuestra propia vida que pueden reducir el riesgo de ser víctimas. Por ejemplo, puedes diseñar un plan de seguridad para ti y tu familia. Pueden analizar cómo reaccionarían ante un peligro y de qué manera buscarían protección.

  • Controla tus pensamientos. Si te sientes confundido por los hechos trágicos, es difícil ver el lado positivo de las cosas. Intenta compensar los sentimientos de pesimismo recordando personas y momentos gratos y reconfortantes. Recuerda momentos en el pasado en que se han producido cambios beneficiosos. Si encuentras este equilibrio, puede ampliarse tu visión del mundo. Esto puede fortalecerte y darte valor en tiempos difíciles.

  • Intenta reducir tu exposición a los medios de comunicación. Cuando te hayas enterado de un hecho, no sigas viendo repeticiones de ese tema. Es importante estar informado, pero la exposición constante puede traer sentimientos de angustia. Evita las noticias e historias emotivas que puedan aumentar los pensamientos y sentimientos trágicos.

  • Mantén una rutina y un estilo de vida normales. Hacerlo habitualmente nos motiva a sentirnos bien.

  • Acepta tus sentimientos. Si notas que tienes emociones fuertes, reconócelas. No intentes ignorarlas ni negarlas. Puede ser útil que hables sobre tus miedos o preocupaciones con las personas que te apoyan. Cuando manifestamos y compartimos nuestras preocupaciones, recibimos apoyo emocional.

  • El hecho de sentirte fuerte físicamente puede ayudarte a sentirte fuerte emocionalmente. Recuerda descansar bien. Lleva una dieta saludable. La actividad física y el ejercicio pueden reducir el estrés. Evita consumir alcohol y drogas.

  • Practica técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación. Estas técnicas pueden ayudarte a controlar los síntomas físicos de la ansiedad.

El Programa de asistencia al empleado (EAP) puede ayudarte

Para muchas personas, las estrategias que hemos mencionado pueden ser suficientes. Sin embargo, una persona puede tener dificultades para controlar las reacciones intensas. En este caso, puedes llamar al EAP y hacer una consulta telefónica. Se te conectará con un profesional de salud mental capacitado que te ayudará con un plan para avanzar y aprender a manejar la situación. Es importante que te acerques y pidas ayuda si el miedo está interfiriendo con tu vida cotidiana. Para más información, puedes consultar a tu empleador o al departamento de recursos humanos.

Cigna ofrece este material únicamente con fines informativos/educativos. No constituye un asesoramiento médico o clínico. Solo un proveedor de cuidado de la salud puede diagnosticar o recomendar un plan de tratamiento. Para más información sobre beneficios de salud del comportamiento, puedes llamar a los teléfonos de servicio al cliente o salud del comportamiento que aparecen en tu tarjeta de identificación de cuidado de la salud.