Fractura del escafoides de la muñeca

Generalidades

¿Qué es una fractura del escafoides de la muñeca?

Una fractura del escafoides es una fractura en un hueso pequeño en el lado del pulgar de la muñeca. También se llama fractura del navicular. De los ocho huesos carpianos en la muñeca, el hueso escafoides es el que tiene más probabilidades de fracturarse.

Es importante averiguar si tiene una fractura del escafoides, debido a que las fracturas de escafoides necesitan tratamiento para curarse bien. Con el tratamiento y el seguimiento adecuados, la mayoría de las fracturas de escafoides se curan con el tiempo. Sin tratamiento, y a veces con tratamiento, la curación puede ser lenta y difícil debido a que hay partes del hueso escafoides que no tienen un buen riego sanguíneo. Si el hueso no se cura bien, usted puede tener dolor a largo plazo, rigidez o artritis en la muñeca.

¿Cuál es la causa?

La mayoría de las fracturas de escafoides suceden cuando una persona extiende la mano enfrente del cuerpo para protegerse de una caída. También pueden suceder cuando la muñeca se tuerce gravemente o recibe un golpe muy fuerte. Las fracturas de escafoides a menudo suceden mientras una persona practica deportes como el fútbol americano, el fútbol o el básquetbol, o durante actividades como andar en patines, en patineta o en bicicleta. También pueden suceder como resultado de un accidente automovilístico o una pelea a puñetazos.

¿Cuáles son los síntomas?

Debido a que la mayoría de las fracturas del escafoides no hacen que la muñeca tenga la apariencia de estar fracturada y muchas causan solo síntomas menores, puede ser difícil saber si el escafoides está quebrado. Si el hueso está quebrado, es posible que tenga:

  • Dolor, sensibilidad o hinchazón en el lado del pulgar de la muñeca.
  • Dificultad para tomar o sujetar objetos o para mover y girar la muñeca o el pulgar.
  • Moretones alrededor de la muñeca.

Puede ser difícil ver la diferencia entre una muñeca que tiene un esguince y una que está quebrada. Si usted se cayó con las manos extendidas y le duele la muñeca, asegúrese de consultar a un médico para averiguar si tiene algún hueso fracturado. Las fracturas de escafoides que no se tratan en forma adecuada pueden provocar problemas a largo plazo.

¿Cómo se diagnostica?

El médico le hará preguntas sobre sus síntomas y sobre cómo y cuándo se lesionó la muñeca. Luego, el médico le revisará la muñeca, se fijará si hay zonas hinchadas o sensibles y verá lo bien que puede mover la muñeca y el pulgar. Su médico también intentará determinar lo bien que le fluye la sangre a la mano y si tiene algún daño nervioso en la muñeca.

Es muy probable que su médico indique que se realice una radiografía de la muñeca. A veces, una radiografía muestra de manera clara una fractura del escafoides. Otras veces, una radiografía podría no mostrar señales de una fractura. Si su médico no está seguro de si usted tiene la muñeca quebrada, podría remitirlo a un traumatólogo, un médico que se especializa en problemas óseos. Debido a que las fracturas no siempre pueden verse de inmediato, es posible que usted necesite una radiografía de seguimiento al cabo de 1 o 2 semanas. Entretanto, para prevenir posibles problemas a largo plazo, lo tratarán como si efectivamente tuviera una fractura.

En algunos casos, se usan otros exámenes de diagnóstico por imágenes, como estudios de resonancia magnética, tomografías computarizadas y gammagrafías óseas, para detectar fracturas de escafoides.

¿Cómo se trata una fractura del escafoides de la muñeca?

El tratamiento para las fracturas de escafoides incluye usar un yeso en el brazo o una tablilla (férula) y, a veces, cirugía. Incluso si las primeras radiografías u otros estudios por imágenes no muestran una fractura, es posible que su médico siga con el tratamiento para prevenir posibles problemas con la curación.

Inmediatamente después de la lesión, es posible que usted use una tablilla porque su muñeca está demasiado hinchada para ponerle un yeso. También es posible que use una tablilla si no está claro si el hueso está quebrado o no. Durante los primeros días, es posible que su médico le diga que mantenga la muñeca por encima del nivel del corazón y que use compresas frías o hielo para reducir la hinchazón. Su médico también podría recetarle un analgésico o sugerirle uno que puede comprar sin receta, como acetaminofén (por ejemplo, Tylenol) o ibuprofeno (por ejemplo, Advil o Motrin). Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las indicaciones de la etiqueta.

En algunos casos, después de que desaparezca la hinchazón, se retira la tablilla y se pone un yeso. El yeso puede rodear el pulgar y podría extenderse más allá del codo. Algunas personas solo deben usar un yeso durante 6 semanas, mientras que otras podrían necesitar usar un yeso durante varios meses. El tiempo que requerirá la curación de la muñeca depende de la gravedad de la fractura. Consultar a su médico en forma regular le ayudará a saber lo bien que está curándose la fractura y a aprender a cuidar la tablilla o el yeso.

En otros casos, usted podría necesitar cirugía para poner las partes del hueso en el lugar adecuado o para ayudar a que el hueso se cure más rápido. También es posible que necesite cirugía si una parte del hueso ha muerto debido a que no recibió suficiente cantidad de sangre. Si se opera, tendrá que usar una tablilla o un yeso después de la cirugía.

Una vez que se retiran la tablilla o el yeso, es posible que sienta el brazo o la muñeca débiles o rígidos. Su médico o un fisioterapeuta pueden enseñarle ejercicios para fortalecer el brazo y la muñeca.

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