Hablar con otra persona del suicidio puede resultar extraño e incómodo, pero si tienes inquietudes, vencer tu propia incomodidad podría salvar una vida. Mostrar tu preocupación y preguntar directamente sobre pensamientos suicidas pueden ser pasos iniciales de vital importancia para ayudar a que personas obtengan el apoyo que necesitan.

Demuestra sensibilidad a la necesidad de privacidad. Acércate a la persona y hablen en un espacio privado.

Se tú mismo. Usa lenguaje honesto y libre de prejuicios para iniciar una conversación. Dile a la persona lo que has notado. Usa palabras con las que te sientas cómodo y que hagan sentido dada la situación y tu relación con la persona.

Sé directo. Pregúntale a la persona si está teniendo pensamientos suicidas. Dale la oportunidad de hablar. No actúes como un consejero ni des consejos, pero hazle saber que estás escuchando. Recuerda que no es tu trabajo "reparar" esto.

Muestra tu preocupación y apoyo. Reconoce la desesperación que la persona está sintiendo. No trates de minimizar su dolor. Hazle saber a la persona que te preocupas por ella y que es valorada. Sé amable, incluso si estás enojado por lo que esa persona está considerando hacer.

Reconoce que podrías tener que romper el acuerdo de confidencialidad. Procura evitar hacer la promesa de que no compartirás lo que la persona te diga, pero haz la promesa si esa es la clave para que te permita ayudar. Es posible que tengas que romper esa promesa para mantener la persona a salvo.

Ayuda a la persona a ponerse en contacto con ayuda profesional, incluso si se resiste. Una persona que ha alcanzado un punto en el que el suicidio es una opción, generalmente no cree que puedan ayudarla.

Cómo iniciar una conversación

  • "Tengo la impresión de que no eres tú mismo últimamente. Estoy preocupado por ti. ¿Podemos hablar?"
  • "Quiero respetar tu privacidad, pero estoy preocupado por ti".
  • "Sé que has tenido tiempos difíciles recientemente. ¿Puedes contarme qué está sucediendo?"
  • "Realmente me preocupo por ti y puedo percibir que algo está mal. ¿Puedes decirme cómo puedo ayudar?"

Frases que podrías usar:

  • "¿Desde cuándo te sientes así?"
  • "¿Te has estado sintiendo sin esperanza?"
  • "¿Cómo estás sobrellevando lo que sucede en tu vida?'"
  • "No estás solo en esto. Estoy aquí para ti".
  • "Es probable que no sepa exactamente cómo te sientes, pero me importas y quiero ayudarte".
  • "¿Se te ocurre algo que pueda hacer para ayudarte?"
  • "Sé que ahora no lo parece, pero no te sentirás así por siempre. Las cosas cambiarán".
  • "¿Has pensado en buscar ayuda?"
  • "Creo que necesitas ayuda, quiero llamar a alguien para que nos ayude".

Preguntas importantes:

  • "¿Estás pensando hacerte daño?"
  • "¿Estás teniendo pensamientos sobre el suicidio?"

Frases que podrían no ser útiles:

  • "En realidad no quieres hacer eso".
  • "No puede ser tan malo".
  • "Tienes tanto por lo que vivir".
  • "No puedes hacerle eso a tu familia".

Qué hacer

Si notas que alguien está preparado para actuar sobre sus pensamientos suicidas, deberías tomar acción inmediata.

Tu objetivo es mantener al individuo a salvo y establecer una conexión con otras personas que puedan ayudarlo. Usa el Recordatorio SOS:

S: Solidaridad con la persona

Quédate junto a ella, no la dejes sola, ni siquiera por un período breve.

O: Obtén ayuda

Piensa en esto como si fuera una emergencia médica. Puedes:

  • Llamar al 911
  • Llamar a la Red nacional de prevención del suicidio Lifeline al 1 (800) 628-9454.
  • Contactar al Programa de asistencia al empleado (EAP, por sus siglas en inglés), si tu compañía lo ofrece, y conectar con un consejero para casos de crisis.
  • Alertar a un supervisor, agente de seguridad o a alguna otra persona indicada en el lugar de trabajo.
  • Llamar a su doctor, si es un amigo o familiar, o llevarlos a la Sala de emergencias (si la persona puede ser transportada de forma segura) pueden ser otras opciones.

S: Seguridad ante todo

Por más que uno siempre quiere mantener a salvo a la persona afectada, nunca debes ponerte a ti o a terceros en riesgo. Guarda cualquier elemento que pueda usarse para autoinfligirse cualquier daño, siempre que sea seguro hacerlo. Para mantener la situación lo más controlada posible, actúa con calma y no levantes el tono de voz.

Esta información es para fines educativos y con el objetivo de promover la salud del consumidor. No es asesoramiento médico y no sustituye la atención médica adecuada proporcionada por un médico. Cigna no asume responsabilidad alguna por cualquier circunstancia que derive del uso, mal uso, interpretación o aplicación de cualquier información suministrada.