Presenciar un evento traumático

Artículo | Septiembre de 2016

Presenciar un evento traumático

Presenciar un evento traumático puede afectarte física, emocional y mentalmente. Este artículo está dirigido a ayudar a aquellos que han presenciado un evento traumático y a las personas que desean ayudarlos.

El impacto de un evento traumático

Un evento traumático puede afectarte física, emocional y mentalmente. Estos sentimientos son normales y, generalmente, desaparecen en unas semanas. Estos son algunos de los sentimientos que podrías experimentar después de un evento traumático.

  • Pensamientos o imágenes repetidas del evento.
  • Deseo de mantenerte alejado de la escena del evento y/o miedo a volver al trabajo.
  • Dificultad para concentrarte o sensaciones de mareo o confusión.
  • Dificultad para realizar tareas o tomar decisiones.
  • Deambular con frecuencia o sentarte y quedarte mirando sin dirección.
  • Sentimientos de culpabilidad o deseos de haber actuado diferente.
  • Deseo de distanciarte de tus familiares, compañeros de trabajo y amigos.
  • Pesadillas y/o problemas para dormir.
  • Dolores de cabeza u otras reacciones físicas, como dolor de estómago o sentirte cansado todo el tiempo.
  • Abuso de alcohol o drogas para aplacar los sentimientos.

Cómo cuidarse después de un evento traumático

Si has pasado o presenciado un evento traumático, estos consejos pueden ser de ayuda.

  • Habla con alguien. Hablar sobre el tema quizás te incomode, pero podría ayudar a que te sientas mejor.
  • Evita el uso de alcohol o drogas para afrontar la situación.
  • Mantente activo. La actividad física es una buena forma de reducir el estrés.
  • Come bien y duerme lo suficiente para sentirte descansado. Sentirte saludable físicamente puede ayudar a que te sientas más fuerte emocionalmente.
  • Haz algo que disfrutes. Pasa tiempo con tus mascotas. Dedícate a tus hobbies. Haz una escapada a un lugar que te haga sentir mejor.
  • Usa tu red de apoyo. Habla con amigos, tu pareja, familiares o un consejero. Hablar del tema es un paso hacia la recuperación.
  • Llama al Programa de asistencia al empleado (EAP, por sus siglas en inglés). Habla con un profesional si tus reacciones afectan tu trabajo o vida personal. Consulta a tu empleador o a recursos humanos para asistencia del EAP del empleador.

Cómo ayudar a una persona que experimentó un evento traumático

Puede ser difícil saber qué decir o hacer cuando alguien experimenta un evento traumático. Estas son algunas formas de ayudar en situaciones difíciles.

  • Escucha. Haz preguntas respetuosamente. Si la persona parece incómoda, hazle saber que estás disponible cuando lo necesite.
  • No tomes las reacciones de la persona (p. ej., ira, aislamiento, irritabilidad, etc.) personalmente. Son todas reacciones normales a un evento traumático.
  • Evita frases típicas, como “Sé como te sientes” o “Todo va a estar bien”.
  • Sé honesto. Si no sabes qué decir, simplemente dilo.
  • Facilita un ambiente seguro. Solo ofréceles tu compañía. Los silencios también pueden ayudar a sanar.
  • Deja que llore y se ría. Es parte del proceso de recuperación.
  • No trates de solucionarlo. Pasar tiempo juntos es suficiente.
  • Baja las expectativas por un tiempo. A aquellos que experimentan un evento traumático a menudo se les hace difícil concentrarse y tomar decisiones. Podrían luchar por mantenerse enfocados y cumplir con sus tareas.
  • Ofrécele tu ayuda en cosas simples como hacer parte de su trabajo (con el permiso de su gerente), preparar la cena o hacer trámites.
  • Si sientes que esa persona tiene dificultad para superar la situación, dale el número del EAP a través de tu empleador y sugiérele que hable con alguien allí.

Cigna suministra este material únicamente con fines informativos/educativos. No pretende ser un asesoramiento médico o clínico. Solo un profesional de cuidado de la salud puede diagnosticar o recomendar un plan de tratamiento. Para más información sobre tu cobertura de salud del comportamiento, puedes llamar a los teléfonos de servicio al cliente o de salud del comportamiento, que aparecen en tu tarjeta de identificación de cuidado de la salud.