Cómo se desarrolla la dependencia del alcohol y las drogas

El consumo de sustancias por parte de los adolescentes puede progresar, a veces rápidamente, de la experimentación o consumo ocasional a un consumo indebido y dependencia (adicción).

Experimentación

Los adolescentes prueban alcohol, cigarrillos, sustancias químicas (inhalantes) y otras drogas por muchas de las mismas razones por las que los consumen los adultos, para relajarse o sentir placer. Pero también tienen otros motivos para consumir drogas, como curiosidad, rebelarse contra los padres o buscar aceptación de sus semejantes.

A menudo, la primera sustancia que consume un adolescente es el alcohol o el cigarrillo, y muchas veces el adolescente los obtiene en su propia casa. Algunos padres prevén y toleran la experimentación con estas sustancias porque al menos el hijo adolescente no "se droga". Pero estas sustancias se consideran drogas de inicio, porque pueden conducir al consumo de otras drogas.

La mayoría de los adolescentes nunca van más allá de la experimentación con el consumo de sustancias. Pero si la experimentación comienza antes de los 15 años de edad, hay probabilidades de que un adolescente continúe y tenga problemas relacionados con el consumo. Otras cosas que hacen probable que un adolescente llegue a tener un problema con el consumo de sustancias incluyen:

  • Consumir una sustancia a solas en vez de hacerlo en un grupo de compañeros.
  • Tener problemas de conducta o afecciones psiquiátricas que no se tratan.

Consumo frecuente

En esta etapa, el adolescente a menudo busca oportunidades para consumir la sustancia o las sustancias elegidas. Además, un adolescente puede comenzar a necesitar más y más de la sustancia para alcanzar el mismo efecto: esto se llama tolerancia.

Con frecuencia, las primeras señales de consumo de sustancias son problemas en la escuela, como un aumento repentino de ausencias o un descenso de las calificaciones. Los adolescentes también pueden tener problemas en el hogar, incluyendo conflictos con los padres. Los adolescentes a menudo dejan de hacer actividades que disfrutan para consumir la sustancia. Además, los adolescentes pueden consumir la sustancia en la escuela o en situaciones que terminan en problemas con la ley. Podrían vender drogas así como consumirlas.

El consumo de sustancias necesita tratamiento para impedir la progresión a la dependencia (adicción). Más de la mitad de los adolescentes que consumen drogas o alcohol terminan volviéndose adictos. Aunque el tratamiento para la dependencia de sustancias puede ser eficaz, es mejor intervenir antes de que se desarrolle la dependencia.

Dependencia

La dependencia de sustancias (adicción) es física o psicológica o ambas. Resulta en una mayor tolerancia y en síntomas de abstinencia si la persona deja de consumir la sustancia.

A medida que su hijo adolescente progresa hacia la dependencia, él o ella experimenta mayor dificultad para llevar a cabo sus obligaciones y rutinas normales diarias. La obtención y el consumo de las sustancias pueden ocupar una porción significativa de las actividades del joven, más allá de las consecuencias. Con el tiempo, la tolerancia aumenta, y el adolescente pierde control sobre el consumo de la sustancia.

En esta etapa, el aspecto físico o la salud de su hijo pueden cambiar o empeorar. Estos cambios pueden incluir pérdida de peso, enfermedad dental o de las encías o problemas cutáneos. Su hijo adolescente podría verse menos interesado en la higiene personal o la ropa. Mentir sobre el consumo de alcohol o drogas es común. Y el adolescente a menudo se aísla de la familia y los amigos. Dado que consumir drogas puede ser costoso, el adolescente podría robarles a miembros de la familia o vender drogas para pagarse el hábito. Su hijo adolescente incluso puede dejar de consumir la sustancia por 2 o 3 semanas a la vez, creando una falsa creencia de que su consumo está bajo control.

La dependencia de sustancias es una enfermedad de por vida (crónica), que puede controlarse con la ayuda de tratamiento profesional. Volver al consumo después del tratamiento (recaída) es común. Y podría ser necesario repetir el tratamiento varias veces. Generalmente se necesita un sistema de apoyo a largo plazo para que el adolescente mantenga un estilo de vida que no incluya el consumo de sustancias.

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Patrice Burgess, MD - Medicina familiar

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Peter Monti, PhD - Alcohol y Adicción

Christine R. Maldonado, PhD - Salud de la Conducta

Revisado9 octubre, 2017