Complicaciones médicas de la prematuridad

Con cada semana adicional de prematuridad, un recién nacido corre un riesgo mayor de tener complicaciones médicas. Los bebés que han alcanzado la semana 32 de desarrollo antes del nacimiento ( edad gestacional de 32 semanas) se consideran menos vulnerables a complicaciones que aquellos que nacen antes. Las complicaciones más comunes de la prematuridad resultan de órganos inmaduros y de un sistema inmunitario inmaduro e incluyen:

  • Presión arterial baja. Esto puede requerir tratamiento con medicamentos, líquidos o transfusión de sangre .
  • Bajo nivel de azúcar en la sangre. Las reservas de energía de un bebé se mantienen con sesiones de alimentación más frecuentes, a veces incluyendo azúcar (glucosa) intravenosa .
  • Anemia, que es escasez de glóbulos rojos. Puede privar al organismo del oxígeno necesario. La anemia leve tal vez no necesite tratamiento. Una anemia más grave se trata con transfusiones de sangre o con un medicamento (eritropoyetina) que mejora la capacidad del organismo de producir glóbulos rojos.
  • Síndrome de dificultad respiratoria (RDS, por sus siglas en inglés) , que causa dificultad para respirar. El tratamiento incluye asistencia para la respiración y tensioactivo artificial (los pulmones inmaduros no producen tensioactivo por sí mismos para impedir que se cierren las vías por donde pasa el aire).
  • Enfermedad pulmonar crónica . El tejido dañado en los pulmones del recién nacido causa problemas de respiración y de salud. La terapia de oxígeno, los medicamentos y la terapia nutricional pueden ayudar a que la enfermedad se cure lentamente con el tiempo. Para obtener más información, vea el tema Enfermedad pulmonar crónica.
  • Enterocolitis necrosante , que es una infección e inflamación de la mucosa intestinal. Puede ser leve o grave, causar obstrucción intestinal y muerte (necrosis) de tejido y es potencialmente mortal. Se alimenta al recién nacido por vía intravenosa para dar tiempo a los intestinos a que sanen. A veces se usan antibióticos para prevenir o tratar la infección. La cirugía a veces es necesaria. Para obtener más información, vea el tema Enterocolitis necrosante.
  • Conducto arterial persistente , un vaso sanguíneo que permite que la sangre bombee del corazón a los pulmones. En recién nacidos a término, este vaso sanguíneo se cierra aproximadamente al tiempo de nacer. Mientras más prematuro sea el bebé, más probable es que el conducto arterial continúe abierto, lo cual puede causar complicaciones. El tratamiento puede incluir medicamentos o cirugía. Para obtener más información, vea el tema Anomalías cardíacas congénitas.
  • Retinopatía de la prematuridad (ROP, por sus siglas en inglés), o desarrollo deficiente de la retina, que puede conducir a una vista deficiente. Los bebés con ROP o que se hallan en riesgo de ROP necesitan ser revisados frecuentemente por un especialista en ojos (oftalmólogo).
  • Hemorragia intraventricular , o sangrado en el cerebro, que puede resultar en parálisis cerebral o discapacidad intelectual . No se conoce tratamiento para esto. Generalmente, a los bebés muy prematuros se les hace una ecografía durante los primeros días después de nacer para detectar señales de sangrado.
  • Hernia inguinal , el abultamiento de los intestinos a través de una pared abdominal débil. Esto suele necesitar reparación quirúrgica. Para obtener más información, vea el tema Hernia inguinal.
  • Ictericia , en la cual un bebé acumula demasiada bilirrubina en la sangre. Algunas veces se coloca a los bebés con ictericia bajo una luz especial (fototerapia) como parte del tratamiento.
  • Infecciones, como estreptococos del grupo B o septicemia , así como infecciones del oído o de las vías respiratorias altas durante la primera infancia.

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Sarah Marshall, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

John Pope, MD - Pediatría

Revisor médico especializado Jennifer Merchant, MD - Medicina neonatal-perinatal

Revisado4 mayo, 2017