Generalidades de la prueba

La mielografía emplea radiografías y un tinte especial llamado material de contraste para tomar imágenes de los huesos y del espacio lleno de líquido (espacio subaracnoideo) entre los huesos de la columna vertebral (conducto raquídeo). La mielografía se puede hacer para detectar un tumor, una infección, problemas en la columna vertebral, como una hernia de disco , o un estrechamiento del conducto raquídeo causado por la artritis.

El conducto raquídeo contiene la médula espinal, las raíces de los nervios raquídeos y el espacio subaracnoideo.

Durante la prueba, se inyecta un tinte en el espacio subaracnoideo con una aguja fina. El tinte se desplaza por el espacio para que las raíces nerviosas y la médula espinal se puedan ver con mayor claridad. Se pueden tomar imágenes antes y después de utilizar el tinte. Para obtener más información de la prueba, a menudo se hace una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) después de las radiografías, mientras el tinte aún se encuentra en su organismo.

Por qué se hace

La mielografía se hace para encontrar:

  • La causa del entumecimiento, la debilidad o el dolor en un brazo o una pierna.
  • Un estrechamiento del conducto raquídeo ( estenosis espinal ).
  • Un tumor o una infección que causen problemas en la médula espinal o en las raíces nerviosas.
  • Un disco vertebral que se haya roto (hernia de disco).
  • Inflamación de la membrana que recubre el cerebro y la médula espinal.
  • Problemas en los vasos sanguíneos de la columna vertebral.

La mielografía puede ayudar a encontrar la causa del dolor que no se puede encontrar con otras pruebas, como un examen de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) o una tomografía computarizada .

Cómo prepararse

Su médico le dirá si necesita cambiar las cantidades de lo que come y bebe antes de la mielografía. Se le puede pedir que aumente la cantidad de agua que bebe antes de la prueba. Siga en forma precisa las instrucciones sobre cuánto puede comer y beber o se podría cancelar la prueba.

Antes de una mielografía, informe a su médico si:

  • Está tomando algún medicamento. Es posible que deba dejar de tomar ciertos medicamentos varios días antes de la prueba.
  • Tiene epilepsia o un problema de convulsiones.
  • Está o pudiera estar embarazada.
  • Es alérgico a algún medicamento, al material de contraste o al tinte de yodo.
  • Ha tenido problemas de sangrado o toma un medicamento para prevenir los coágulos de sangre , como aspirina, clopidogrel (Plavix) o warfarina (Coumadin), o toma medicamentos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin) o naproxeno (Aleve). Su médico le indicará cuándo debe dejar de tomar estos medicamentos varios días antes de su procedimiento. Asegúrese de que comprende exactamente lo que el médico quiere que haga.
  • Tiene asma.
  • Alguna vez ha tenido una reacción alérgica grave .
  • Ha tenido problemas renales.
  • Tiene diabetes, especialmente si toma metformina (Glucophage).

Consiga que alguien lo lleve a su casa y se quede con usted después de la prueba.

Hable con su médico de cualquier inquietud que tenga sobre la necesidad de la prueba, sus riesgos, cómo se hará o qué significarán los resultados. Como ayuda para comprender la importancia de esta prueba, complete el formulario de información sobre pruebas médicas (¿Qué es un documento PDF ?) .

Cómo se hace

La prueba es realizada por un médico en un centro de radiología o en el departamento de radiología de un hospital.

Deberá quitarse las joyas que podrían interponerse en la imagen radiográfica. Es posible que deba quitarse toda o casi toda la ropa de la cintura para arriba (es posible que no tenga que quitarse la ropa interior si esta no se interpone en la prueba). Se le proporcionará una bata para que use durante la prueba.

Durante la prueba

Le harán una punción lumbar para introducir el tinte en el conducto raquídeo. Se recostará boca abajo o de costado en una mesa de rayos X. El médico limpiará una zona de la parte baja de la espalda. Le pondrá un anestésico en la piel.

Después de que la zona esté adormecida, se le introducirá una aguja delgada en el conducto raquídeo y una sucesión rápida de rayos X (fluoroscopia) ayudará al médico a colocar la aguja en la zona correcta. Se puede tomar una muestra de líquido cefalorraquídeo antes de introducir el tinte en el conducto vertebral.

Después de que le introduzcan el tinte, deberá permanecer quieto mientras se toman las radiografías.

Después de que le tomen las radiografías, le pondrán una venda pequeña en la espalda en donde le introdujeron la aguja. Le dirán qué tiene que hacer después de la prueba.

Después de la prueba

Esta prueba suele durar entre 30 minutos y 1 hora.

Es posible que tenga que quedarse en cama con la cabeza levantada entre 4 y 24 horas después de la prueba. Esto ayuda a prevenir o reducir los efectos secundarios de la prueba, como el dolor de cabeza, las náuseas o los vómitos. Para prevenir las convulsiones, no se incline ni se acueste con la cabeza más abajo que el resto del cuerpo.

Evite las actividades intensas, como correr o levantar objetos pesados, durante al menos 1 día después de la prueba.

Beba mucha agua después. Su médico le dará instrucciones sobre cómo tomar los medicamentos que toma habitualmente.

Qué se siente

Sentirá un rápido piquete de la pequeña aguja que se utiliza para adormecer la piel de la espalda. Sentirá algo de presión cuando le introduzcan la aguja raquídea larga y delgada en el conducto vertebral. Es posible que sienta un dolor agudo rápido que le baja por la nalga o la pierna cuando la aguja se desplace en la columna vertebral. Es posible que le resulte difícil acostarse boca abajo o de costado durante esta prueba.

El tinte podría hacerle sentir una sensación de calor y bochorno, y podría dejarle un sabor metálico en la boca. Algunas personas sienten malestar estomacal o tienen dolor de cabeza. Dígale a su médico cómo se siente.

Riesgos

Existe cierto riesgo de que surjan problemas con esta prueba.

  • Algunas personas que se someten a una mielografía tienen dolor de cabeza, náuseas o vómitos después de la prueba. El dolor de cabeza puede durar 24 horas. En casos poco comunes, podrían presentarse convulsiones después de introducir el tinte en el conducto raquídeo.
  • Hay un pequeño riesgo de convulsiones si el tinte se desplaza hacia el cerebro. Por eso, si se acuesta, es necesario que mantenga la cabeza levantada y más arriba que el resto del cuerpo.
  • Hay un pequeño riesgo de infección en el sitio de inserción de la aguja o de sangrado en el conducto raquídeo.
  • En casos poco comunes, el orificio hecho por la aguja en el saco que rodea la columna vertebral no se cierra normalmente. Esto puede permitir que se pierda líquido cefalorraquídeo. Es posible que esta fuga se deba reparar mediante un procedimiento llamado parche hemático epidural. Para hacer el parche, el médico le inyecta algo de su propia sangre para cubrir el orificio.
  • Hay un pequeño riesgo de tener una reacción alérgica al tinte. Se le darán medicamentos si tiene una reacción.
  • Existe el riesgo de problemas renales si toma metformina (Glucophage) para controlar la diabetes.
  • En casos poco comunes, puede haber inflamación de la médula espinal, debilidad, entumecimiento, parálisis o pérdida del control de los intestinos o de la vejiga.
  • Además, en raras ocasiones, el tinte puede causar una obstrucción del conducto raquídeo. Si esto ocurre, generalmente es necesario operar.
  • Siempre hay una pequeña probabilidad de que se produzcan daños en las células o en el tejido debido a la radiación, incluso a los bajos niveles de radiación que se usan para esta prueba. Sin embargo, las probabilidades de sufrir daños a causa de las radiografías son generalmente muy bajas en comparación con los beneficios de la prueba.

Después de la prueba

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia inmediatamente si tiene un episodio de convulsiones.

Llame a su médico de inmediato si usted:

  • Tiene aumento del dolor, debilidad o entumecimiento en las piernas.
  • Tiene dolor de cabeza intenso o rigidez en el cuello, o si sus ojos se vuelven muy sensibles a la luz.
  • Tiene un dolor de cabeza que dura más de 24 horas.
  • Tiene problemas para orinar o para evacuar el intestino.
  • Tiene fiebre.

Resultados

Su médico hablará con usted sobre los resultados de la prueba.

Mielografía
Normales:

El tinte fluye en forma pareja a través del conducto raquídeo.

La médula espinal es normal en tamaño, posición y forma. Los nervios que salen de la médula espinal son normales.

No se observan estrechamiento ni obstrucción del conducto raquídeo.

Anormales:

El flujo del tinte está obstruido o se ha desviado. Esto puede deberse a la ruptura de un disco herniado, a una estenosis espinal , a una lesión nerviosa, a un absceso o a un tumor.

Se observa inflamación de la membrana (aracnoides) que cubre la médula espinal.

Uno o más nervios que salen de la médula espinal están comprimidos.

Qué afecta esta prueba

Los motivos por los que es posible que usted no pueda realizarse la prueba o que los resultados no sean útiles incluyen:

  • Estar embarazada. Por lo general, no se realizan mielografías durante el embarazo debido a que la radiación podría dañar al bebé en desarrollo (feto).
  • No poder permanecer quieto durante la prueba.
  • Haber tenido una operación anterior de la columna vertebral o tener una desviación de la columna, artritis grave o algunos tipos de lesiones o anomalías medulares. Estas afecciones dificultan la inserción de la aguja con el tinte en el conducto raquídeo.

Para pensar

Referencias

Otras obras consultadas

  • Chernecky CC, Berger BJ (2013). Laboratory Tests and Diagnostic Procedures, 6th ed. St. Louis: Saunders.
  • Fischbach FT, Dunning MB III, eds. (2009). Manual of Laboratory and Diagnostic Tests, 8th ed. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Adam Husney, MD - Medicina familiar

E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna

Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Howard Schaff, MD - Diagnóstico en radiología

Revisado9 octubre, 2017