Generalidades del tema

Hay antihistamínicos orales que se consiguen sin receta. Los tipos comunes como la difenhidramina (por ejemplo, Benadryl), clorfeniramina (por ejemplo, Chlor-Trimeton) y la loratadina (por ejemplo, Claritin) se usan para tratar síntomas de alergia y comezón.

Busque medicamentos genéricos o de marcas exclusivas de las tiendas, los cuales suelen costar menos que los medicamentos de marca comercial. Por ejemplo, difenhidramina es el nombre genérico para la marca comercial Benadryl.

Los antihistamínicos que se toman por boca (orales) funcionan mejor que aquellos que se aplican directamente sobre la piel (tópicos) porque una pastilla o cápsula contiene una dosis específica de medicamento. La dosis en una crema o pomada depende de la cantidad que se aplique en un determinado momento y es más difícil de controlar. Un antihistamínico en exceso absorbido por la piel puede ser tóxico, especialmente para los niños. No le dé antihistamínicos a su hijo a menos que haya consultado primero con el médico. El uso de antihistamínicos en crema o pomada no es confiable y no se recomienda.

Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta. Asegúrese de seguir las precauciones para los medicamentos sin receta .

No tome antihistamínicos orales cuando esté manejando, operando maquinaria ni cuando necesite estar alerta porque pueden darle somnolencia.

Use precaución si tiene otros problemas de salud, como glaucoma, epilepsia o agrandamiento de la próstata. Los antihistamínicos pueden hacer que empeoren sus otros problemas de salud y también pueden interactuar con otros medicamentos, como antidepresivos, sedantes y tranquilizantes. Lea el paquete cuidadosamente, y pídale a su farmacéutico o médico que le ayude a elegir un antihistamínico que no le cause problemas.

Los antihistamínicos a menudo se combinan con un descongestionante en un producto. Estos medicamentos tal vez no sean seguros para niños pequeños ni para personas que tengan ciertos problemas de salud. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.

Efectos secundarios

  • En niños:
    • Los antihistamínicos pueden causar somnolencia en niños pequeños o pueden estimular el sistema nervioso y provocar hiperactividad. No le dé antihistamínicos a su hijo sin consultar primero con su médico.
    • En casos poco comunes, la difenhidramina (especialmente cuando viene en formas que se aplican sobre la piel) puede causar efectos secundarios graves en niños, como alucinaciones , temblores y estado de coma.
  • En niños mayores y adultos:
    • Los antihistamínicos pueden causar somnolencia.
    • También puede haber debilidad; visión borrosa; sequedad en la nariz, la boca y la garganta; dificultad para orinar; o malestar estomacal.

Si tiene efectos secundarios, deje de tomar el medicamento y llame a su médico.

Vea la Base de datos de medicamentos para obtener una lista completa de efectos secundarios. (La base de datos de medicamentos no está disponible en todos los sistemas).

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisado6 octubre, 2017