Baja densidad ósea

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Baja densidad ósea

Generalidades

¿Qué es la baja densidad ósea?

La baja densidad ósea (a veces llamada osteopenia) se refiere a la densidad ósea que es inferior a la densidad máxima normal, pero no lo suficientemente baja como para ser clasificada como osteoporosis . La densidad ósea es una medición de lo densos y fuertes que son los huesos. Si su densidad ósea es baja en comparación con la densidad máxima normal, se dice que tiene baja densidad ósea. Tener baja densidad ósea significa que, con el tiempo, hay mayor riesgo de llegar a tener una densidad ósea muy por debajo de lo normal, lo cual se conoce como osteoporosis.

¿Cuál es la causa de la baja densidad ósea?

Los huesos se vuelven naturalmente más delgados a medida que las personas envejecen debido a que, a partir de la mediana edad, el cuerpo reabsorbe las células existentes de los huesos más rápido de lo que tarda en formarse el hueso nuevo. A medida que sucede esto, los huesos pierden minerales, pesadez (masa) y estructura, por lo que se debilitan y aumenta su riesgo de quebrarse. Todas las personas comienzan a perder masa ósea después de que alcanzan la densidad ósea máxima alrededor de los 30 años de edad. Cuanto más gruesos sean los huesos alrededor de los 30 años, más tiempo demorará en producirse la baja densidad ósea o la osteoporosis.

Algunas personas que tienen baja densidad ósea podrían no tener pérdida de masa ósea. Podrían tener solo naturalmente una densidad ósea más baja. La baja densidad ósea también podría ser el resultado de una o más otras afecciones, procesos de enfermedades o tratamientos. Las mujeres tienen muchas más probabilidades de padecer baja densidad ósea y osteoporosis que los hombres. Esto se debe a que las mujeres tienen una densidad ósea máxima más baja y a que la pérdida de masa ósea se acelera con los cambios hormonales que tienen lugar al momento de la menopausia. Tanto en los hombres como en las mujeres, las siguientes cosas pueden contribuir a la baja densidad ósea:

  • Trastornos de la alimentación o problemas en el metabolismo que no permiten que el cuerpo asimile y use suficientes vitaminas y minerales
  • Quimioterapia o medicamentos como los esteroides usados para tratar una serie de afecciones, incluida el asma
  • Exposición a radiación

Tener antecedentes familiares de osteoporosis, ser delgado, ser blanco o asiático, hacer actividad física limitada, fumar, y tomar cantidades excesivas de bebidas alcohólicas también aumenta el riesgo de baja densidad ósea y, con el tiempo, de osteoporosis.

¿Cuáles son los síntomas?

La baja densidad ósea no tiene síntomas. No nota ningún dolor ni cambio a medida que el hueso se vuelve más delgado, aunque el riesgo de que un hueso se quiebre aumenta a medida que el hueso se vuelve menos denso.

¿Cómo se diagnostica la baja densidad ósea?

La baja densidad ósea se diagnostica con una prueba de densidad ósea, que suele hacerse para ver si usted tiene osteoporosis o no. La prueba más precisa de densidad ósea es la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA, por sus siglas en inglés), aunque existen otros métodos. La DXA en una forma de radiografía que puede detectar una pérdida de masa ósea de tan solo el 2% por año. Una radiografía estándar no es de utilidad en el diagnóstico de la baja densidad ósea, debido a que no es lo suficientemente sensible como para detectar pequeñas cantidades de pérdida de masa ósea o cambios menores en la densidad ósea. Vea el tema Osteoporosis para obtener más información sobre la prueba de densidad ósea.

El Grupo Especial de Servicios Preventivos de los EE. UU. (United States Preventive Services Task Force o USPSTF, por sus siglas en inglés) recomienda que todas las mujeres de 65 años de edad y mayores se hagan una prueba de densidad ósea de rutina para detectar osteoporosis. Si usted corre un riesgo mayor de fracturarse debido a la osteoporosis, debería comenzar antes. nota 1 El USPSTF recomienda que usted y su médico revisen su riesgo de fracturas usando una herramienta como FRAX para ayudar a decidir si usted debería hacerse pruebas de detección de osteoporosis. Hable con su médico sobre sus factores de riesgo y cuándo comenzar a hacerse pruebas de densidad ósea.

La herramienta FRAX puede ayudar a predecir su riesgo de tener una fractura relacionada con la osteoporosis en los próximos 10 años. Usted puede usar esta herramienta. Visite el sitio web en www.sheffield.ac.uk/FRAX y haga clic en Calculation Tool (calculadora). Si se ha realizado una prueba de densidad ósea en la cadera, puede escribir su puntaje. Si no se ha realizado esa prueba, puede dejar el puntaje en blanco.

Los factores que aumentan su riesgo incluyen:

  • Ser blanco (caucásico) o, en un menor grado, ser asiático.
  • Tener antecedentes familiares de osteoporosis.
  • Ser delgado.
  • El uso a largo plazo de corticosteroides, como hidrocortisona o prednisona para afecciones inflamatorias, o anticonvulsivos, como carbamazepina (Tegretol), gabapentina (Neurontin) o fenitoína (Dilantin) para el dolor o las convulsiones.
  • Tener trastornos de la alimentación o enfermedades que afectan la absorción de los nutrientes provenientes de los alimentos.
  • Estar inactivo o postrado durante un largo período.
  • Fumar.
  • Beber cantidades excesivas de bebidas alcohólicas.
  • Seguir una dieta baja en calcio o vitamina D .

Información para los hombres. Hable con su médico sobre sus factores de riesgo y si una prueba de densidad ósea es adecuada para usted. Los especialistas difieren en cuanto a las pruebas de detección de osteoporosis para los hombres y qué tipos de hombres tienen más probabilidad de beneficiarse. nota 1 , nota 2 Aparte del cambio hormonal en las mujeres mientras estas pasan por la menopausia, las cosas que ponen a las personas en riesgo de baja densidad ósea se aplican tanto a los hombres como para las mujeres. Los hombres también corren un riesgo si tienen bajos niveles de la hormona testosterona. Hable con su médico si cualquier factor de riesgo se aplica a usted.

¿Cómo se trata?

La baja densidad ósea se trata tomando medidas para evitar que avance hasta la osteoporosis y, para algunas personas, tomando medicamentos. Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir la pérdida de masa ósea que conduce a baja densidad ósea y osteoporosis.

Lo que usted come es muy importante para el desarrollo de los huesos. El calcio es el mineral más fundamental para la masa ósea. Sus mejores fuentes de calcio son la leche y otros productos lácteos, verduras de hoja verde y productos fortalecidos con calcio.

Es posible que su médico también quiera que usted tome un suplemento de calcio, a menudo combinado con vitamina D. La vitamina D ayuda a su cuerpo a absorber el calcio y otros minerales. Se encuentra en los huevos, el salmón, las sardinas, el pez espada y algunos aceites de pescado. Se agrega a la leche y puede tomarse en suplementos de calcio y vitamínicos. Además de lo que obtiene de los alimentos, su cuerpo produce vitamina D en respuesta a la luz solar.

Hacer ejercicio es importante para tener huesos fuertes, debido a que se forma hueso en respuesta al esfuerzo. Hacer ejercicio en el que se soporta peso, como caminar, ir de excursión y bailar, son buenas opciones. Agregar ejercicio con pesas livianas o bandas elásticas puede ayudar a los huesos de la parte superior del cuerpo. Hable con su médico o con su fisioterapeuta acerca de empezar un programa de ejercicios.

Además de la dieta y el ejercicio, dejar de fumar y evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas también reducirá su riesgo de pérdida de masa ósea.

Hay medicamentos para tratar el adelgazamiento de los huesos. Pero estos se usan más comúnmente si ha avanzado más allá de la baja densidad ósea y ya es una afección más grave de osteoporosis. Los medicamentos que pueden usarse para la baja densidad ósea incluyen los bisfosfonatos, el raloxifeno y el reemplazo hormonal. Para obtener más información sobre estos medicamentos, vea el tema Osteoporosis .

¿Cómo puede prevenirse la baja densidad ósea?

Si usted tiene tendencia a padecer baja densidad ósea o no, en parte, ya está determinado. Ciertas cosas, como si tiene familiares que han tenido osteoporosis o baja densidad ósea o no, si tiene asma crónica por la que debe tomar esteroides o no y la cantidad de calcio y vitamina D que recibió mientras crecía, ahora están fuera de su control. Pero si usted es un adulto joven o está criando niños, hay medidas que puede tomar para ayudar a desarrollar huesos fuertes y ayudar a desacelerar la pérdida de masa ósea y prevenir la osteoporosis.

Sus huesos no alcanzan su máxima densidad hasta que usted tiene alrededor de 30 años. Por lo tanto, para los niños y las personas de menos de 30, cualquier cosa que ayude a aumentar la densidad ósea tendrá beneficios a largo plazo. Para maximizar la densidad ósea, asegúrese de recibir abundante calcio y vitamina D a través de su dieta y de pasar un poco de tiempo al sol, haga ejercicio en el que se soporte peso en forma regular, no fume y evite el exceso de bebidas alcohólicas. Si tiene hijos, enséñeles a seguir una dieta saludable, hacer ejercicio en forma regular y evitar el hábito de fumar y las bebidas alcohólicas. Además, déjelos jugar un poco al sol para ayudar a que sus cuerpos produzcan más vitamina D. Hable con su médico acerca de la cantidad y las fuentes de vitamina D que son adecuadas para su hijo.

Si es mayor de 30, aún no es demasiado tarde para realizar estos cambios en el estilo de vida. Una dieta equilibrada y el ejercicio regular ayudarán a desacelerar la pérdida de densidad ósea y retrasar o prevenir la osteoporosis.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. U.S. Preventive Services Task Force, et al. (2018). Screening for osteoporosis to prevent fractures: U.S. Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA, 319(24): 2521–2531. DOI: 10.1001/jama.2018.7498. Accessed October 29, 2018.
  2. National Osteoporosis Foundation (2014). Clinician's guide to prevention and treatment of osteoporosis. National Osteoporosis Foundation. http://nof.org/hcp/clinicians-guide. Accessed October 22, 2014.

Otras obras consultadas

  • Halar EM, Bell KR (2010). Physical inactivity: Physiological and functional impairments and their treatment. In WR Frontera, ed., DeLisa's Physical Medicine and Rehabilitation: Principles and Practice, 5th ed., vol. 2, pp. 1249–1272. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Créditos

Revisado: 6 agosto, 2019

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica:

Kathleen Romito MD - Medicina familiar

Martin J. Gabica MD - Medicina familiar

Carla J. Herman MD, MPH - Medicina Geriátrica

Heather Quinn MD - Medicina familiar