Generalidades del tema

El castigo corporal es el uso intencional de la fuerza física para causar dolor o malestar corporal como castigo por una conducta inaceptable. El castigo corporal incluye cualquier acción que produce molestia, como:

  • Dar nalgadas, golpear, abofetear, pellizcar, tirar de las orejas, clavar los dedos en el cuerpo, empujar o estrangular.
  • Forzar a un niño a adoptar una postura que se vuelve dolorosa con el tiempo.
  • Confinar a un niño a un lugar incómodo.
  • Negar el uso del baño.
  • Forzar a un niño a comer una sustancia nociva, como jabón o comida para perros.
  • Negar agua y comida.

El castigo corporal no es un método eficaz para manejar la conducta. No le enseña a un niño a actuar correctamente. A lo sumo, el castigo corporal tiene solamente un efecto pasajero en la conducta. E incluso podría empeorarla. No solo refuerza una conducta problemática, sino que también le enseña al niño que la fuerza física es la manera de resolver conflictos.

El castigo corporal también puede tener efectos afectivos y psicológicos, tanto a corto como a largo plazo, por ejemplo:

  • Dañando la confianza en los demás y en sí mismo de un niño.
  • Causando vergüenza, humillación, sensación de carecer de valor alguno, ira, resentimiento y confusión.
  • Haciendo que los niños tengan problemas para formar relaciones cercanas, especialmente relaciones íntimas, con otras personas más adelante.

Hay muchas otras maneras de disciplinar a su hijo. Las alternativas eficaces al castigo corporal dependen de la edad de su hijo e incluyen:

  • Uso de la distracción.
  • Uso del tiempo de descanso .
  • Hablar de por qué una conducta determinada está equivocada y qué se puede hacer en su lugar.
  • Hablar de valores.
  • Crear consecuencias para acciones que violan los comportamientos aceptables dentro de su familia.

Las investigaciones han demostrado que el refuerzo positivo es más eficaz que el castigo corporal. Al ver a su hijo haciendo lo correcto, elógielo. No espere a que su hijo haya hecho algo equivocado para notar su conducta.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario John Pope, MD, MPH - Pediatría

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Louis Pellegrino, MD - Pediatría del Desarrollo

Revisado4 mayo, 2017