Cirugía de revascularización coronaria: Primer día de la recuperación

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Generalidades del tema

¿Qué sucede durante las primeras 24 horas después de la cirugía de revascularización coronaria?

Después de que termine la cirugía de revascularización coronaria (CABG, por sus siglas en inglés), se le trasladará a una unidad de cuidados intensivos cardíacos (CICU, por sus siglas en inglés) o a una unidad de cuidados intensivos quirúrgicos para que el personal hospitalario especialmente capacitado pueda observar su estado. El proceso de recuperación es diferente para cada paciente, por lo que la cantidad de tiempo que usted pasará en la unidad especializada variará.

Cuando la necesidad de observación disminuya, lo transferirán a una unidad de cuidados intermedios en el hospital en preparación para su regreso a casa.

Durante su recuperación de la cirugía de revascularización coronaria, escuchará un tema común: Todo el mundo sana a un ritmo diferente. Su experiencia puede ser diferente de la evolución típica que se describe a continuación.

Inmediatamente después de la cirugía

Se utiliza anestesia general durante el procedimiento de revascularización coronaria, por lo que puede estar inconsciente durante varias horas después de la cirugía. Cuándo se despierte exactamente depende de varias cosas. Por ejemplo, los medicamentos adicionales para controlar las complicaciones durante la cirugía o después de ella pueden mantenerlo inconsciente por más tiempo.

Mientras está inconsciente, es probable que lo trasladen a la unidad de cuidados intensivos, una sección especial reservada para las personas que acaban de pasar por cirugías importantes. Usted podría estar en esta unidad por 1 a 3 días. Una estancia más larga no significa que la cirugía de revascularización coronaria no haya tenido éxito. Puede significar, por ejemplo, que está tomando más tiempo hasta que desaparezca el efecto de la anestesia o hasta que drene el líquido del pecho.

Al despertar, puede notar varias sensaciones. Es probable que se sienta muy aturdido. La anestesia puede hacer que tenga náuseas, por lo que puede sentir malestar estomacal. También puede notar inmediatamente que no puede tragar o hablar debido al tubo que tiene colocado en la garganta para ayudarle a respirar. También puede oír mucho ruido: los equipos y monitores que se utilizan en la mayoría de las unidades de cuidados intensivos pueden emitir muchos pitidos.

Aunque los efectos de la anestesia suelen ayudar con las molestias de la cirugía de revascularización coronaria, usted aún puede tener algo de dolor después de que despierte. Para aliviar estas molestias, su enfermera le dará analgésicos (medicamentos para el dolor) directamente por vía intravenosa (IV) después de la cirugía.

Cuando esté más alerta, el médico le recetará analgésicos. Es posible que tenga una pequeña máquina que le permita controlar cuándo y qué cantidad de analgésico administrarse, aunque esto es más común al cabo de 24 a 48 horas. Esta máquina (una bomba PCA) tiene un dispositivo que usted sostiene en la mano con un botón que se presiona para dejar que el analgésico fluya a través de la vía IV.

Salida de la unidad de cuidados intensivos

Cuando su estado haya mejorado, lo transferirán de la unidad especializada a una unidad de atención cardíaca normal, a veces llamada unidad de cuidados intermedios. La mayoría de las unidades de cuidados intermedios del hospital tienen una cantidad bastante menor de enfermeras y personal de supervisión, por lo que normalmente lo trasladarán allí cuando:

  • Se le haya quitado el tubo de respiración.
  • Usted pueda tomar medicamentos por vía oral.
  • Los tubos invasivos y los requisitos de monitorización se hayan reducido.

Extracción del tubo de respiración

El tubo que va del respirador a los pulmones le ayuda a respirar durante la cirugía de revascularización coronaria. Su médico le quitará este tubo cuando esté consciente y pueda respirar por su cuenta. Con menos frecuencia, usted puede estar completamente alerta, pero es incapaz de respirar sin respirador. Esto significa que todavía no ha recuperado las fuerzas lo suficiente.

Su tubo de respiración llega bastante abajo en la tráquea, por lo que puede tener que exhalar con fuerza para ayudar a su terapeuta respiratorio a sacarlo. Incluso si usted tiene un fuerte reflejo nauseoso, la retirada del tubo no debería hacerle vomitar, porque la sonda nasogástrica habrá drenado cualquier líquido que hubiera en el estómago a través de la nariz tanto durante como después de la cirugía.

Tomar medicamentos por vía oral

Cuando su médico opine que está listo, le retirarán la sonda nasogástrica y usted debería ser capaz de tragar alimentos así como medicamentos. Un paso importante en su recuperación es pasar de los medicamentos intravenosos (por vía IV) a los medicamentos orales (por la boca). La capacidad de hacer esto demuestra que usted está totalmente consciente y que ha alcanzado un determinado nivel de independencia médica. La vía IV permanecerá colocada aunque usted pueda tomar pastillas.

Extracción de otros tubos y monitores

Usted tendrá varios tubos y monitores colocados dentro del cuerpo y a su alrededor para monitorizar su progreso durante la recuperación. Se necesita una monitorización cuidadosa después de la cirugía para detectar complicaciones. Al cabo de unos días de comenzar su recuperación, se suelen retirar estos tubos. Esto demuestra que su recuperación va avanzando y que no requiere una observación tan cercana.

Es posible que ya no necesite la sonda urinaria que le colocaron en la vejiga. Cuando esté en la unidad de cuidados intermedios, usted tal vez pueda acostarse y levantarse de la cama. Usar el baño o un orinal para orinar puede ser más práctico y cómodo.

Para pensar

Después de haber sido trasladado a una unidad de cuidados intermedios, lo más probable es que esté en el hospital solo unos días más. Durante este tiempo, su equipo médico continuará observando su estado y estará atento a cualquier complicación que pudiera retrasar su regreso a casa. Usted tendrá que cumplir otra serie de criterios antes de que pueda irse a casa.

Referencias

Otras obras consultadas

  • Gray RJ, Sethna DH (2012). Medical management of the patient undergoing cardiac surgery. In RO Bonow et al., eds., Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 9th ed., vol. 2, pp. 1793-1810. Philadelphia: Saunders.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Rakesh K. Pai, MD - Cardiología, Electrofisiologia

Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado David C. Stuesse, MD - Cirugía cardíaco y torácico

Revisado6 diciembre, 2017