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Cómo cuidarse a sí mismo si tiene un hijo con problemas físicos, emocionales o de comportamiento

Cómo cuidarse a sí mismo si tiene un hijo con problemas físicos, emocionales o de comportamiento

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Cómo cuidarse a sí mismo si tiene un hijo con problemas físicos, emocionales o de comportamiento

Generalidades del tema

Ser padre de un niño con problemas físicos, emocionales o de comportamiento puede ser agotador. Trate de atender bien su propia salud física y emocional. Hacer eso ayudará a darle la energía necesaria para cuidar a su hijo con necesidades especiales.

  • Programe tiempo para usted. Utilice un calendario o una agenda a fin de reservar determinados momentos para comprar y cocinar alimentos saludables, descansar, pasar tiempo con amigos y hacer otras cosas que disfrute. No tenga miedo de pedirles ayuda a sus familiares o amigos. Tómese un descanso mientras su hijo utiliza servicios comunitarios (como programas escolares, capacitación de habilidades sociales, capacitación laboral y asesoramiento). Pregúntele a su médico acerca de otros recursos que puedan proporcionarle el tiempo privado que necesita.
  • Aprenda maneras de manejar las distintas emociones, temores e inquietudes que acompañan a la crianza de un niño con necesidades especiales. Busque información sobre la afección de su hijo para saber qué esperar. Utilice el ejercicio, las afirmaciones positivas, la relajación, la respiración profunda y otras técnicas para ayudarle a manejar el estrés. Aprenda a reconocer cuándo necesita usarlas. Para obtener más información, vea el tema Manejo del estrés.
  • Averigüe si hay un grupo de apoyo en su área para padres de niños con la misma afección. Los grupos locales y nacionales pueden ayudar a poner en contacto a las familias y a proporcionar fuentes muy necesarias de información. Puede ser útil compartir sus sentimientos con otras personas o sencillamente descubrir la manera en que otras personas han abordado cuestiones comunes. Puede ser reconfortante hablar con otros padres que también enfrentan los retos y las alegrías de criar a un niño con necesidades especiales.
  • Busque y acepte el apoyo de los demás. No espere a que la información y la ayuda le lleguen a usted. Piense en utilizar el servicio de relevo (o respiro), que es un servicio de apoyo familiar que proporciona un descanso o respiro para padres y hermanos. El personal capacitado puede relevar a los familiares de las tareas de cuidado, según lo necesiten. Estos descansos pueden ayudar a las familias a comunicarse en un contexto menos estresante y permitir a los padres concentrar toda su atención en sus otros hijos por un tiempo.
  • Dese tiempo para sentir aflicción y pena si lo necesita. Tal vez tenga una sensación de pérdida sobre los sueños que tenía para su hijo. A medida que pase por el proceso de aflicción, podrá cuidar mejor de sí mismo y de sus familiares. Hable con su médico u otro profesional de la salud si cree que usted u otro familiar pudiera estar deprimido o si está teniendo otras dificultades emocionales.
  • Sea realista. No existen garantías de éxito en la crianza de ningún niño. Es importante recordar hacer las cosas lo mejor posible y saber que usted no puede controlarlo todo.
  • Crea en sí mismo. Cuando empiece a tener dudas sobre sí mismo, recuerde que debe concentrarse en las muchas cosas buenas que hace por sí mismo y por su hijo. Si está teniendo problemas para sobrellevar sus sentimientos sobre la afección de su hijo, pregúntele a su médico si el asesoramiento puede ser útil.

Colabore con familiares y amigos

Sus familiares y amigos pueden tener inquietudes acerca de su hijo. Para hacer frente a estas inquietudes, usted puede:

  • Alentarlos a que aprendan sobre la afección de su hijo.
  • Hablar sobre cómo les afecta la afección de su hijo. Sea abierto y honesto acerca de sus esperanzas e inquietudes. Aliente a otras personas a hablar sobre sus sentimientos.
  • Pedirles a sus otros hijos que ayuden a cuidar al niño afectado tanto como puedan. Permítales que se nieguen a ayudar si no quieren hacerlo.

Créditos

Revisado: 21 agosto, 2019

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: John Pope, MD, MPH - Pediatría

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Louis Pellegrino, MD - Pediatría del Desarrollo