¿De vuelta al trabajo?

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Generalidades del tema

Volver al trabajo con una lumbalgia (dolor en la parte baja de la espalda) depende de lo que suela ser su día. Pero hay algunas cosas fundamentales que se aplican a todo el mundo.

Moverse mantiene fuertes los músculos de la espalda, lo cual puede ayudar a la espalda. Y evitar actividad por más de un día o dos puede empeorar el dolor en la espalda.

En la oficina

Si tiene un trabajo de escritorio:

  • Ajuste su silla de modo que pueda tener los pies apoyados totalmente en el piso. Si no puede hacer esto, use un apoyapiés para tener los pies totalmente apoyados.
  • Mantenga la curva en la parte baja de la espalda. Si su silla no ayuda, coloque un almohadón pequeño o una toalla enrollada en forma horizontal en la curva de la espalda.
  • Mantenga los materiales de lectura a la altura de los ojos. Evite inclinarse sobre el escritorio.
  • Evite bajar el torso, inclinarse o girar al nivel de la cintura. Mantenga su puesto de trabajo y herramientas a su alcance.

Haga descansos y varíe la actividad

  • Haga descansos de 10 a 15 segundos. Por ejemplo, aleje la vista de la pantalla de la computadora, levántese o estire los brazos. Los descansos breves reducen la fatiga visual y la tensión muscular.
  • Muévase. Cuando esté sentado, cambie de posición a menudo. Alterne entre estar parado y sentado, si es posible.
  • Si puede, salga a caminar. Esto puede ser tan simple como ir y venir por el pasillo. Si es posible, salga del edificio y camine un par de cuadras.
  • Estire el cuerpo. Levántese de la silla y estire los brazos, los hombros, la espalda y las piernas. Cuando esté sentado, encoja y relaje los hombros. Haga esto al menos cada hora. ¡No hay problema si lo hace más a menudo!

Conducir, estar parado, levantar objetos

Si usted está de pie o activo en su trabajo (por ejemplo, si usted es un vendedor, un repartidor o jardinero), pruebe lo siguiente:

  • Al conducir, coloque una pequeña toalla enrollada o un pequeño almohadón horizontal en la curva de la espalda. Haga descansos. Pare el vehículo y camine si la espalda le empieza a doler.
  • Al estar de pie, ponga un pie sobre un taburete bajo. Cambie de pie a lo largo del día.
  • Evite levantar y jalar cosas pesadas. Pídale a alguien que le ayude si lo necesita. En vez de jalar, empuje si puede.

Trabaje con prudencia

Conozca bien lo que lo rodea. Use el sentido común. No levante más de lo que necesite, y no lleve cargas por más distancia de la necesaria. Haga descansos cortos cuando le empieza a doler la espalda. Preste atención a peligros para evitar caerse. Estas pequeñas cosas pueden marcar una gran diferencia.

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Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Joan Rigg, PT, OCS - Terapía física

Revisado29 noviembre, 2017