Desarrollo afectivo y social, durante los primeros 12 meses

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Generalidades del tema

El crecimiento afectivo y social durante el primer año de vida puede ser fascinante y emocionante a la vez. A medida que los bebés se vinculan afectivamente con sus padres y cuidadores, sus interacciones se vuelven más personales e involucradas.

Aunque su bebé es único y exhibe su propia personalidad, la mayoría de los bebés crecen afectiva y socialmente según ciertos patrones predecibles.

  • Al mes de nacidos, los bebés expresan sus sentimientos con ojos atentos y muy abiertos y la boca redondeada. El vínculo entre los padres y su bebé crece durante esta etapa.
  • Alrededor de los 2 meses de vida, su bebé tendrá una sonrisa "social". Esta es la sonrisa que se hace para comunicarse con otros. Aproximadamente desde este momento hasta más o menos los 4 meses de edad, los bebés desarrollan un vínculo con sus cuidadores. Dejan de llorar con más rapidez con cuidadores conocidos que con personas desconocidas. Atraen a las personas haciendo y manteniendo contacto visual, moviendo los brazos y sonriendo.
  • Para cuando tienen alrededor de 4 a 6 meses de edad, los bebés se vuelven cada vez más sociables y les encanta acurrucarse y reír. Se vuelven más expresivos y pueden "flirtear" con el médico o con personas en una sala. Las expresiones faciales ahora reflejan enojo, alegría, interés, miedo, disgusto o sorpresa de manera congruente.
  • Durante el período de entre 6 y 9 meses de edad, los bebés cuidados de una manera afectuosa y consecuente desarrollan un fuerte vínculo con sus padres y otras personas significativas en su vida. A medida que este vínculo se fortalece, los bebés empiezan a confiar en los cuidadores. Desarrollan una memoria y una preferencia marcada por seres queridos y comienzan a reconocer a otros como extraños. Su bebé puede demostrar miedo e incomodidad con personas que no conoce; este comportamiento se conoce como ansiedad ante extraños.
  • Alrededor de los 9 a los 12 meses de edad, la mayoría de los bebés tienen una preferencia clara por personas en particular y manifiestan su afecto por ellas. Los bebés extrañan a sus cuidadores habituales cuando estos no están y a menudo lloran, dan la espalda, o si no reaccionan con intensidad. Este comportamiento se llama ansiedad de separación o protesta por separación. Con la mayor movilidad permitida por el gateo, los bebés que se sienten seguros en su vínculo con sus cuidadores se vuelven más interesados en explorar el mundo que los rodea.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario John Pope, MD, MPH - Pediatría

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Louis Pellegrino, MD - Pediatría del Desarrollo

Revisado4 mayo, 2017