Generalidades del tema

¿Qué es una fractura de costilla?

Una fractura de costilla ocurre cuando se fisura o se quiebra uno de los huesos de la caja torácica. Una ruptura en el tejido grueso ( cartílago ) que conecta las costillas con el esternón también puede llamarse fractura de costilla, incluso si no se ha quebrado el hueso en sí.

La causa más común de la fractura de costilla es un golpe directo al pecho, a menudo debido a un accidente automovilístico o una caída. La tos fuerte también puede causar una fractura de costilla. Esto es más probable que suceda si usted tiene una enfermedad que le haya debilitado los huesos, como osteoporosis o cáncer.

¿Qué sucede cuando se quiebra una costilla?

Las costillas cumplen dos funciones principales:

  • Le protegen los órganos del pecho.
  • Le ayudan a respirar manteniendo un espacio abierto dentro del pecho mientras los músculos que usted usa para respirar se aprietan o contraen. Esto deja abundante espacio para que los pulmones se llenen de aire.

Los músculos que se usan para respirar tiran de las costillas, de modo que puede ser muy doloroso respirar cuando se tiene una fractura de costilla.

Es importante ver a un médico después de una lesión en las costillas. Un golpe que sea lo suficientemente fuerte para fracturar una costilla también puede lesionarle los pulmones, el bazo, los vasos sanguíneos u otras partes del cuerpo. Una lesión común cuando tiene una fractura de costilla es un pulmón perforado o colapsado ( neumotórax ).

El tórax inestable es un problema grave que se produce cuando hay fractura de tres o más costillas en más de un lugar. Si usted tiene tórax inestable, la zona de la fractura no puede mantener su forma cuando usted inhala. Esto le deja menos espacio en el pecho para que se abran los pulmones e ingrese el aire. También hace que sea más difícil para los músculos funcionar bien, de modo que inhalar es más difícil.

¿Cuáles son los síntomas?

Una fractura de costilla puede causar:

  • Dolor leve a intenso en la zona lesionada.
  • Dolor al respirar.
  • Dolor en torno a la fractura cuando alguna persona le ejerce presión contra el esternón.

Si usted no puede respirar con normalidad debido a sus lesiones, es posible que:

  • Sienta que le falta el aire.
  • Se sienta ansioso, inquieto o asustado.
  • Tenga dolor de cabeza.
  • Se sienta mareado, cansado o somnoliento.

¿Cómo se diagnostica una fractura de costilla?

Su médico le hará preguntas acerca de su lesión y le hará un examen físico. El médico puede:

  • Ejercerle presión sobre el pecho para averiguar si tiene una lesión.
  • Observarle respirar y escucharle los pulmones para asegurarse de que el aire está entrando y saliendo con normalidad.
  • Escucharle el corazón.
  • Examinarle la cabeza, el cuello, la columna vertebral y el abdomen para asegurarse de que no haya otras lesiones.

Es posible que deba realizarse una radiografía u otro examen de diagnóstico por imágenes si su médico no está seguro acerca de sus síntomas. Pero las fracturas de costilla no siempre aparecen en las radiografías. Así que es posible que se le trate como si tuviera una fractura de costilla incluso si la radiografía no muestra fracturas en los huesos.

¿Cómo se trata?

La mayoría de las fracturas de costilla se tratan en el hogar y sanarán por sí solas con el tiempo. El tratamiento en el hogar le ayudará a manejar el dolor mientras se cura. El alivio del dolor puede ayudarle a sentirse mejor y permitirle inhalar más hondo.

Una fractura de costilla suele tardar al menos 6 semanas en curarse. Para ayudarle a manejar el dolor mientras sana la fractura:

Mientras se cura, es importante toser o inspirar lo más hondo que pueda, al menos, una vez por hora. Esto puede ayudar a prevenir la neumonía o un colapso parcial del tejido del pulmón .

Si se ha fracturado las costillas y no se ha lesionado el cuello ni la espalda, es buena idea acostarse del lado lesionado. Es posible que esto parezca extraño al principio, pero le permitirá inspirar más hondo.

Anteriormente, era común encintar o vendar la zona de las costillas lesionadas de manera ajustada. Pero no debe hacerlo, incluso si le alivia el dolor. Puede impedirle inspirar hondo y podría hacer que se colapsen partes del pulmón o aumentar su riesgo de tener neumonía.

Referencias

Otras obras consultadas

  • Brunett PH, et al. (2011). Pulmonary trauma. In JE Tintinalli, ed., Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide, 7th ed., pp. 1744-1758. New York: McGraw-Hill.
  • Collier BR, et al. (2007). Injuries to the thorax section of Wilderness trauma, surgical emergencies, and wound management. In PS Auerbach, ed., Wilderness Medicine, 5th ed., pp. 488-489. Philadelphia: Mosby Elsevier.
  • McGillicuddy D, Rosen P (2007). Diagnostic dilemmas and current controversies in blunt chest trauma. Emergency Medicine Clinics of North America, 25(3): 695-711.
  • Tzelepis GE, McCool FD (2010). The lungs and chest wall diseases. In RJ Mason et al., eds., Murray and Nadel's Textbook of Respiratory Medicine, 5th ed., vol. 2, pp. 2067-2083. Philadelphia: Saunders Elsevier.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia

E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Elizabeth T. Russo, MD - Medicina interna

Revisor médico especializado Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Revisado29 noviembre, 2017