Iridotomía con láser para el glaucoma

Saltar a la barra de navegación

Generalidades de la cirugía

La iridotomía con láser usa un haz de luz muy concentrado para hacer un agujero en el borde externo, o periferia, del iris, la parte coloreada del ojo. Este orificio deja que el líquido ( humor acuoso ) fluya entre la cámara anterior, la parte delantera del ojo, y la zona detrás del iris, la cámara posterior. Este orificio puede reducir la presión en el ojo y generalmente previene la acumulación repentina de presión dentro del ojo, la cual ocurre durante un episodio de glaucoma agudo de ángulo cerrado.

Algunas personas experimentan en el ojo una sensación leve pero aguda durante este procedimiento. Pero generalmente no hay dolor después de la iridotomía con láser.

Qué esperar después de la cirugía

La iridotomía con láser puede hacerse sin hospitalización. La persona puede necesitar ver a su médico 1 hora después de la cirugía con láser. La persona también tendrá que ver al médico para un examen de seguimiento según la recomendación.

Por qué se hace

La iridotomía con láser se usa principalmente para:

  • Tratar el glaucoma de ángulo cerrado después de que la presión en el ojo afectado se ha reducido con medicamentos o cuando no funcionan los medicamentos.
  • Prevenir el glaucoma de ángulo cerrado en las personas que tienen ángulos de drenaje estrechos y en aquellas personas que han tenido glaucoma de ángulo cerrado en el otro ojo.

Eficacia

La iridotomía con láser puede prevenir más episodios de glaucoma de ángulo cerrado repentino (agudo).

La iridotomía con láser generalmente puede prevenir glaucoma de ángulo cerrado de formación lenta (subagudo) en personas que corren riesgo de tener glaucoma de ángulo cerrado.

A veces, las personas pueden tomar menos medicamentos para tratar el glaucoma después de someterse a una iridotomía con láser.

Riesgos

Las complicaciones de la iridotomía con láser pueden incluir:

  • Breve visión borrosa (común).
  • Hinchazón de la cobertura transparente del iris (córnea).
  • Sangrado.
  • Aumento de presión en el ojo.

Las complicaciones posteriores pueden incluir:

  • Mayor opacificación del cristalino (catarata) en comparación con la que había antes del tratamiento con láser.
  • Cierre de la abertura.
  • Glaucoma de ángulo cerrado recurrente.
  • Desarrollo de otro tipo de glaucoma.
  • Continuación de la necesidad de medicamentos (depende del estado de la persona antes del tratamiento con láser).
  • Resplandor o visión doble a causa de la luz que entra a través del nuevo orificio.

Para pensar

El glaucoma de ángulo cerrado suele afectar a ambos ojos con el tiempo. Cuando el glaucoma de ángulo cerrado repentino (agudo) se presenta en un ojo y se ha operado con láser en ese ojo, la iridotomía con láser suele hacerse en el otro ojo para impedir que se desarrolle la afección. Sin tratamiento, hay una probabilidad del 50% de que también se desarrolle el glaucoma de ángulo cerrado en el ojo no afectado. nota 1

La presión alta en los ojos puede continuar después de la iridotomía con láser. La persona puede necesitar ser observada atentamente por esto incluso después del procedimiento. Algunas personas pueden necesitar tratamiento adicional, como gotas oculares o una iridectomía quirúrgica, para reducir la presión en el ojo.

Complete el formulario de información sobre la cirugía (PDF) (¿Qué es un documento PDF ?) para ayudarle a prepararse para esta cirugía.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Academy of Ophthalmology (2010). Primary Angle Closure (Preferred Practice Pattern). San Francisco: American Academy of Ophthalmology. Also available online: http://aao.org/ppp.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Adam Husney, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Christopher J. Rudnisky, MD, MPH, FRCSC - Oftalmología

Revisado3 marzo, 2017