Lesiones por presión: Prevención y tratamiento

Saltar a la barra de navegación

Generalidades del tema

¿Cómo se pueden prevenir las lesiones por presión?

Alivie la presión en la piel

Aliviar y distribuir la presión es la parte más importante tanto de la prevención como del tratamiento de las lesiones por presión . La aplicación de presión en un lugar por largos períodos de tiempo reduce la irrigación de sangre a esa zona. Esto daña o destruye las células y forma una lesión. La presión puede aliviarse y distribuirse de varias maneras. A menudo, una combinación de estas es lo mejor.

Para aliviar y distribuir la presión:

  • Cambie de posición al menos cada 2 horas si está obligado a guardar reposo en cama. Cambie de posición con una frecuencia de hasta 15 minutos si está en una silla de ruedas.
  • Evite escurrirse, deslizarse o desplomarse, o estar en posiciones que presionen directamente una lesión por presión existente. Trate de mantener la cabecera de la cama, la de un sillón reclinable o la de una silla de ruedas reclinable elevada a no más de 30 grados. Es probable que las sillas reclinables permitan que se resbale. No deberían usarse en lugar de una cama.
  • Use superficies de apoyo especial . Existen colchones, cobijas y almohadones para sillas diseñados para ayudar a reducir y a distribuir la presión. Otros productos, como dispositivos en forma de rosquilla, en efecto podrían provocar lesiones por presión. Hable con su médico acerca de qué productos serían convenientes para usted y dónde adquirirlos.
  • Colabore con su médico para asegurarse de que no haya presión en la piel o que haya una buena protección entre la piel y otras superficies.

Protéjase la piel

Cuídese bien la piel.

  • Báñese tan a menudo como sea necesario para estar limpio y cómodo. Use jabón suave y use agua tibia (no caliente). Tenga cuidado de no frotar la piel demasiado fuerte.
  • Utilice cremas o lociones humectantes para mantener la piel suave y para evitar que se reseque demasiado. La piel seca se daña más fácilmente.
  • Si tiene problemas de control de los intestinos o de la vejiga, limpie la piel inmediatamente si se ensucia o se moja. Utilice una crema, loción o pomada como barrera protectora para proteger la piel de la humedad. Utilice toallas sanitarias o bragas o calzoncillos que absorban la humedad y la quiten de la piel.
  • Contrólese la piel todos los días en busca de señales de lesiones por presión. Preste especial atención a las zonas huesudas , como las caderas, los codos, las rodillas y los talones. También esté atento a la presión de otro origen como:
    • Partes del cuerpo o pliegues de la piel, especialmente si tiene sobrepeso. Por ejemplo, las rodillas o los tobillos pueden frotarse entre sí y formar llagas.
    • Brazos de las sillas, partes de las sillas de ruedas, dispositivos ortopédicos u otros lugares donde las personas podrían descansar los codos u otras partes del cuerpo.
    • Equipamiento médico como mascarillas de oxígeno o tubos de oxígeno.

Los buenos hábitos de salud también pueden ayudar a proteger la piel.

  • Siga una dieta saludable con suficientes proteínas y líquidos. Esto le ayudará a mantener la piel saludable y capaz de sanar rápidamente.
  • Manténgase en un peso saludable, sin aumentos ni pérdidas de peso repetidos. Los cambios en el peso pueden conducir a un aumento de presión en ciertas partes del cuerpo. También pueden causar problemas con el equipamiento de apoyo que ya no queda bien.
  • No fume, y evite el humo de tabaco. Fumar reseca la piel y reduce la irrigación de sangre a la piel.

¿Qué puede hacer para tratar una lesión por presión?

Si se forma una lesión por presión, continúe con los pasos de prevención enumerados arriba para aliviar la presión y proteger la piel. También es importante mantener la lesión limpia, cubierta y ligeramente húmeda. Usados conjuntamente, estos pasos pueden ayudar a evitar que la lesión empeore y ayudar a que sane la piel.

Mantenga limpia la lesión

La lesión por presión debe limpiarse cada vez que se cambie la venda (vendaje). Con frecuencia, se usa solución salina para la limpieza. Esta es una solución de agua salada que usted puede comprar en una farmacia. Pero hay muchos productos de limpieza para heridas. Su médico le recomendará una solución de limpieza. En algunos casos, puede ser adecuado usar agua del grifo para limpiar la herida.

  • No use limpiadores fabricados para usar en piel sana en una herida abierta.
  • Evite soluciones antisépticas como Betadine, Hibiclens o peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Estas pueden dañar el tejido nuevo y normal.
  • No lave una herida abierta con agua de pozo. En general, el agua del grifo es segura, pero siga el consejo de su médico o enfermera.

Mantenga la lesión cubierta y ligeramente húmeda

Su médico recomendará una venda para la lesión por presión. Existen muchos tipos de vendas. Con el tiempo, su médico puede usar varios tipos diferentes de vendas a medida que sane la lesión por presión.

La idea general es mantener la herida un poco húmeda y no dejar que se seque entre los cambios de vendaje.

  • Mantenga la parte húmeda del vendaje justo sobre la lesión, colocada sin apretar contra el tejido que está sanando.
  • Cubra el vendaje húmedo con una venda seca para ayudar a mantener la lesión limpia y mantener seca la piel sana alrededor de la lesión por presión.

Trate el dolor según sea necesario

El dolor podría o no ser un problema con las lesiones por presión. Algunas personas que tienen lesiones por presión no necesitan ningún analgésico (medicamento para el dolor). Algunas lo necesitan solo cuando se está tratando la lesión, y algunas lo necesitan a un horario regular. Si tiene dolor, hable con su médico.

¿Qué otros tratamientos pueden usarse para tratar las lesiones por presión?

Generalmente, un médico extrae (desbrida) el tejido muerto en una lesión por presión. El tejido muerto ofrece a las bacterias un buen lugar para multiplicarse y puede causar infección. También puede retrasar el crecimiento de tejido sano. Pero a veces es mejor dejar el tejido muerto o costra en el lugar y dejar que actúe como una especie de venda. Su médico puede hacer esto si el tejido es muy estable o si no es probable que sane la lesión.

A veces se necesitan injertos de piel o colgajos quirúrgicos. Los injertos de piel ayudan a que crezca piel nueva en el lugar de la lesión si la herida se expande al músculo y a los tejidos más profundos. La herida podría cerrarse quirúrgicamente para estimular la sanación después de un injerto de piel.

A veces, se utilizan varios otros tratamientos para tratar las lesiones por presión. Estos se hacen con más frecuencia en clínicas que se especializan en tratar heridas graves. Incluyen:

  • Estimulación eléctrica. Se utiliza una suave corriente eléctrica en la herida y en el área circundante para ayudar a que crezcan pequeños vasos sanguíneos y nuevo tejido.
  • Terapia para heridas con presión negativa (a veces llamada "cierre asistido al vacío"). Se coloca sobre la lesión una esponja estéril o una gasa especial que combate microbios. Se cubre con una venda adhesiva que no deja entrar nada de aire. Se enciende la pequeña aspiradora y se deja colocada en todo momento hasta el tratamiento siguiente. La aspiradora succiona secreción de la herida y acerca suavemente la irrigación de la sangre a la superficie de la lesión. Esto lleva nutrientes a la lesión y ayuda a crecer nuevo tejido.
  • Terapia con oxígeno hiperbárico. Se coloca a la persona en una cámara donde respira oxígeno a alta presión. Este tratamiento puede usarse para aumentar el nivel de oxígeno en la sangre de modo que llegue más oxígeno a la piel y los tejidos. Esto puede prevenir la muerte de tejido, estimular la sanación y ayudar a combatir la infección. Este tratamiento no está aprobado para tratar las lesiones por presión en sí. Pero está aprobado para afecciones que pueden ocurrir con lesiones por presión, como infección ósea ( osteomielitis ) o un cierre quirúrgico de la lesión que no sana.
  • Factor de crecimiento. Se aplican proteínas a la lesión por presión que ayudan a que crezcan nuevas células.
  • Ultrasonido. Se usan ondas de sonido que los humanos no pueden oír para crear vibración y calor en los tejidos. Se está estudiando el ultrasonido como una manera de limpiar heridas y de ayudar con la sanación.

Los investigadores continúan estudiando estos y otros tratamientos para lesiones por presión y otras heridas.

¿Cómo puede darse cuenta de si una lesión por presión está sanando como debería?

Al tratar una lesión por presión, usted sabrá que está sanando bien si:

  • La lesión se hace más pequeña.
  • Se forma un tejido rosáceo a lo largo de los bordes de la lesión, que gradualmente se mueven hacia el centro.
  • La lesión sangra un poco. Esto significa que hay circulación de sangre en la zona, lo cual ayuda a sanar.

Después de que la lesión por presión haya sanado, la piel todavía está muy frágil. Es fácil que la piel se lastime otra vez, especialmente durante el primer mes después de que la lesión haya sanado. Para reducir el riesgo de que la lesión por presión se forme nuevamente, vuelva lentamente a las posiciones que aplican presión en la zona donde estaba la lesión. Por ejemplo, aplique presión por no más de 15 a 30 minutos al principio. Luego revise si el enrojecimiento se desvanece dentro de los 15 minutos después de haber eliminado la presión. Hable con su médico o enfermera acerca de un plan para volver a sus posiciones y actividades normales después de que haya sanado una lesión por presión.

¿Cómo puede saber si una lesión por presión está infectada?

Las heridas abiertas, como las lesiones por presión, son lugares propicios para que comiencen las infecciones. Su médico prestará atención a las señales de infección, y usted puede ayudar a controlar estas señales. Informe a su médico si nota:

  • Enrojecimiento o calor en la piel alrededor de la lesión, o vetas rojizas que parten de la zona de la lesión.
  • Sensibilidad alrededor de la lesión.
  • Pus en la secreción de la lesión.
  • Mal olor proveniente de la lesión o de la venda.
  • Fiebre.

Para tratar una infección, usted puede usar medicamentos, como antibióticos , además de cuidado especial de la herida. Se les enseñará a usted y a las personas que lo rodean a tomar medidas para evitar que los microbios se extiendan a otras partes del cuerpo o se transmitan a otras personas. Estas medidas incluyen mantener la lesión cubierta en todo momento, excepto durante el tratamiento, lavarse bien las manos antes y después de cuidar la lesión por presión, y envolver y desechar las vendas usadas de manera adecuada.

¿Se curan bien las lesiones por presión?

Lo bien que sana una lesión por presión depende en parte de la etapa en que se encuentre.

  • La mayoría de las lesiones por presión en etapa 1 y etapa 2 sanan dentro de varias semanas con tratamiento adecuado. El tratamiento oportuno puede ayudar a prevenir el daño y a evitar que una lesión avance a una etapa más seria.
  • Las lesiones por presión en etapa 3 y 4 son más difíciles de tratar y pueden llevar meses o incluso años en sanar. El cuidado y el tratamiento continuo pueden prevenir complicaciones , como mayor daño de tejido, infección y dolor.

Información relacionada

Referencias

Otras obras consultadas

  • Qaseem A, et al. (2015). Risk assessment and prevention of pressure ulcers: A clinical practice guideline from the American College of Physicians. Annals of Internal Medicine, 162(5): 359-369. DOI: 10.7326/M14-1567. Accessed April 9, 2015.
  • Qaseem A, et al. (2015). Treatment of pressure ulcers: A clinical practice guideline from the American College of Physicians. Annals of Internal Medicine, 162(5): 370-379. DOI: 10.7326/M14-1568. Accessed April 9, 2015.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Margaret M. Doucette, DO - Medicina física y rehabilitacíon, cuidado de heridas, Medicina Hiperbárica

Revisado21 noviembre, 2017