Generalidades del tema

¿Qué es la rabia?

La rabia es una infección causada por un virus. Afecta al cerebro y a la médula espinal ( sistema nervioso central ) de los mamíferos, incluyendo los humanos. Casi siempre es mortal si no se trata antes de que comiencen los síntomas.

Los animales que están infectados con rabia -animales rabiosos- pueden transmitir la enfermedad a través de la saliva o del tejido cerebral.

Es raro que las personas contraigan la rabia en los Estados Unidos o Canadá. Es más común en los países en vías de desarrollo.

¿Cómo se contrae la rabia?

Las personas suelen contraer la rabia cuando las muerde un animal rabioso. Las personas en los EE. UU. y Canadá tienen más probabilidades de contraer la rabia de los murciélagos. nota 1 Las personas en muchos otros países tienen más probabilidades de contraerla de mordeduras de perro. nota 2 , nota 3

Los murciélagos, los mapaches, las mofetas (zorrillos), los zorros y los coyotes son los animales que tienen más probabilidades de tener rabia en los EE. UU. y Canadá. Los mamíferos pequeños como los ratones y las ardillas casi nunca tienen rabia.

A veces, el virus de la rabia puede transmitirse a las mascotas, como los perros, los gatos y los hurones. Pero las mascotas domésticas raramente contraen rabia, porque la mayoría de ellas reciben la vacuna antirrábica. Las mascotas que permanecen en interiores tienen muy baja probabilidad de contraer rabia.

Es posible contraer la rabia aun cuando no se ve la mordedura de un animal. Por ejemplo, las mordeduras o rasguños de un murciélago pueden ser tan pequeñas que usted no las note. Si usted o sus hijos entran en contacto directo con un murciélago, o si usted encuentra un murciélago en una habitación cerrada con una persona durmiendo, llame a su médico inmediatamente.

¿Cuáles son los síntomas?

Las señales de la rabia en animales pueden incluir salivación abundante, espuma en la boca o parálisis . Una mascota con rabia también puede comportarse de manera diferente de la usual, como actuar tímida, cuando generalmente es amistosa. Un animal salvaje con rabia tal vez no les tema a los humanos.

La rabia en los humanos comienza con síntomas como fiebre, tos o dolor de garganta. Luego, los síntomas se vuelven más graves y pueden incluir agitación, alucinaciones y convulsiones . La etapa final es el estado de coma y la muerte.

Si usted cree que ha estado expuesto al virus de la rabia, es muy importante que reciba atención médica antes de que comiencen los síntomas. Si los síntomas aparecen, es demasiado tarde para curarse, y la infección probablemente lleve a la muerte. El tiempo de exposición al virus hasta que comienzan los síntomas suele ser de 2 a 3 meses. En casos poco comunes, este puede ser más corto o mucho más largo.

¿Cómo se trata la rabia?

El tratamiento para alguien que ha estado expuesto a la rabia es una serie de inyecciones conocidas como profilaxis posexposición (PEP). Estas inyecciones ayudan al sistema inmunitario del organismo a destruir la enfermedad en sus etapas iniciales. Recibir PEP antes de que aparezcan los síntomas suele prevenir la infección, y usted tiene probabilidad de recuperarse.

En los EE. UU. y Canadá, PEP consta de dos partes, generalmente administradas al mismo tiempo:

  • Una vacuna de anticuerpos humanos contra la rabia, que se llama inmunoglobulina contra la rabia humana (HRIG, por sus siglas en inglés)
  • La serie de la vacuna antirrábica

Algunas vacunas que no están aprobadas para usarse en los EE. UU. o Canadá se usan en países en vías de desarrollo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aprueba estas vacunas. nota 4 Pero podrían causar peores reacciones que las vacunas más modernas. Si usted se expone a la rabia fuera de los EE. UU. o Canadá y puede optar, solicite la vacuna de células diploides humanas (HDCV, por sus siglas en inglés), la vacuna antirrábica, adsorbida (RVA, por sus siglas en inglés) o la vacuna purificada obtenida mediante células embrionarias de pollo (PCEC, por sus siglas en inglés). Si estas no se consiguen, es mejor aceptar una de las otras vacunas que no vacunarse en absoluto. En cuanto pueda volver a su casa, pregúntele a su médico si debería ponerse más vacunas.

¿Qué debería hacer usted si piensa que ha estado expuesto a la rabia?

Primero, lávese con agua y jabón la mordedura, rasguño o herida abierta a causa del animal. Luego, llame a su médico y al departamento de salud local inmediatamente. Pueden aconsejarle qué hacer a continuación.

Si un animal con bajo riesgo de tener rabia, como una mascota, lo ha mordido o usted ha estado expuesto a este, el animal será capturado y se lo observará por señales de rabia. Si hay una posibilidad de que el animal esté rabioso, usted comenzará a recibir vacunas inmediatamente.

Si un animal con alto riesgo de tener rabia lo ha mordido o usted ha estado expuesto a este, usted comenzará a recibir vacunas inmediatamente. Si es posible, el animal será observado por señales de rabia o será sacrificado para su evaluación. Si resulta que el animal no tiene rabia, usted puede dejar de vacunarse.

Si un animal manifiesta señales de rabia, pero no se lo puede capturar para su evaluación, a menudo se lo considera rabioso.

¿Cómo se evita la rabia?

Para evitar el contacto con el virus de la rabia:

  • Haga vacunar a sus perros, gatos y hurones domésticos contra la rabia. (Si usted no es el primer dueño de su mascota, pida un certificado de vacunación contra la rabia. Si tal documento no existe, confirme con el veterinario de la mascota que la mascota fue vacunada).
  • Evite el contacto con perros vagabundos, especialmente en zonas rurales de países donde la rabia es un riesgo.
  • Evite el contacto con murciélagos.
  • Nunca toque ni trate de acariciar o de atrapar a un animal salvaje. Enséñeles a sus hijos a evitar estos animales.
  • Coloque en un lugar seguro la basura y otros elementos que atraigan a los animales.
  • Asegure los lugares abiertos de su hogar, como las puertas para mascotas, las chimeneas, las ventanas sin tela metálica o cualquier lugar por donde podrían entrar animales salvajes o callejeros.
  • Nunca toque un animal muerto. Evite todo contacto con su tejido cerebral.

Puede recomendarse la vacunación antirrábica preventiva si usted corre un alto riesgo de exposición debido a su trabajo o a sus pasatiempos. También puede recomendarse si usted planea viajar a zonas donde la rabia es un riesgo, como partes de Asia, África, América Central y del Sur. Comuníquese con su médico o el departamento de salud pública local para obtener más información.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

Centers for Disease Control and Prevention: Rabies (U.S.)
www.cdc.gov/rabies

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Plotkin SA, et al. (2009). Rhabdoviridae: Rabies virus. In RD Feigin et al., eds., Feigin and Cherry's Textbook of Pediatrics Infectious Diseases, 6th ed., vol. 2, pp. 2494-2511. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  2. Centers for Disease Control and Prevention (2008). Human rabies prevention-United States 2008. Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR, 57(Early Release): 1-28. Available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5703a1.htm.
  3. Rupprecht CE, Givvons RV (2004). Prophylaxis against rabies. New England Journal of Medicine, 351: 2626-2635.
  4. World Health Organization (2016). Rabies fact sheet. World Health Organization. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs099/en. Accessed April 6, 2016.

Otras obras consultadas

  • Centers for Disease Control and Prevention (2010). Use of a reduced (4-dose) vaccine schedule for postexposure prophylaxis to prevent human rabies. Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR, 59(RR02): 1-9. Available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5902a1.htm.
  • Jackson AC (2015). Rabies and other rhabdovirus infections. In DL Kasper et al., eds., Harrison's Principles of Internal Medicine, 19th ed., vol. 2, pp. 1229-1304. New York: McGraw-Hill Education.
  • National Association of State Public Health Veterinarians, Inc. (2008). Compendium of animal rabies prevention and control, 2008. MMWR, 57(RR-02): 1-9. Available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5702a1.htm.
  • Wikerson JA (2012). Rabies. In PS Auerbach, ed., Wilderness Medicine, 6th ed., pp. 1175-1197. Philadelphia: Mosby Elsevier.
  • Willoughby RE Jr (2011). Rabies. In RM Kliegman et al., eds., Nelson Textbook of Pediatrics, 19th ed., pp. 1154-1157. Philadelphia: Elsevier Saunders.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Elizabeth T. Russo, MD - Medicina interna

Revisor médico especializado Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Revisado8 enero, 2018