Trastorno bipolar en niños: Cuestiones escolares

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Generalidades del tema

Aun con tratamiento, los síntomas del trastorno bipolar pueden ser difíciles de manejar y las cuestiones escolares pueden ser un desafío. Una comunicación regular y honesta con su hijo y sus maestros, orientadores, entrenadores y la dirección de la escuela puede ser la manera más importante de ayudar al éxito de su hijo.

Los profesionales educativos son expertos en ayudar a alumnos con necesidades especiales. Pero deben estar al tanto e informados acerca de lo que pueden hacer para ayudar. Por ley, los distritos escolares deben asegurarse de que los alumnos con afecciones como el trastorno bipolar cuenten con adaptaciones que les ayuden a tener éxito.

Usted debería colaborar con su hijo y sus maestros y consejeros para elaborar un programa educativo individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) que tome en cuenta las necesidades específicas de su hijo. Un IEP detallado explica exactamente a cada maestro y miembro del personal que trabaja con su hijo lo que él o ella puede hacer para ayudar a su hijo. El IEP requiere revisiones y encuentros regulares para hacer modificaciones y responder a los cambios en las necesidades.

Algunas de las adaptaciones que la escuela puede hacer para ayudar a su hijo incluyen:

  • Reducir las tareas escolares para hacer en casa o extender plazos para deberes o pruebas.
  • Permitir que el niño comience las clases más tarde si tiene problemas de fatiga o si no duerme por la noche.
  • Designar a un miembro del personal con mucha experiencia a quien el niño pueda acudir si es necesario durante el día escolar.
  • Proporcionar atención especial o asistencia durante las clases si el niño necesita ayuda para sentarse quieto o concentrarse.
  • Proporcionar una clase con pocos alumnos, lo cual puede ayudar a mejorar la capacidad de su hijo para concentrarse durante los episodios maníacos. El trastorno bipolar no afecta la inteligencia del niño, de modo que el niño no debería ser asignado necesariamente a una clase de educación especial con niños que tienen dificultades de aprendizaje.
  • Tener una comunicación diaria o semanal entre padres y maestros (por teléfono, notas o correo electrónico) sobre la conducta del niño y el progreso tanto en el hogar como en la escuela.
  • Clases de verano, para ayudar a su hijo a mantenerse en el nivel de grado que corresponda si falta mucho a clase durante el año escolar regular.
  • Proporcionar clases particulares durante las ausencias prolongadas.
  • Usar un teclado o grabar una clase si el niño tiene dificultades para concentrarse al tomar notas.
  • Asignar al niño a programas de enriquecimiento personal, como arte, música u otras áreas donde el niño muestre especial habilidad.
  • Permitir el acceso libre al surtidor de agua y al baño, especialmente durante episodios maníacos en los que pueda ser difícil lograr que se quede quieto.

Durante episodios depresivos o maníacos graves, tal vez usted necesite solicitar un tiempo muerto, o de descanso, de obligaciones académicas intensas para ayudar a su hijo a reducir el estrés y para evitar que el niño se retrase demasiado. Es posible que su hijo no necesite una reducción de tareas escolares para la mayoría de los episodios de cambio anímico. Pero si los síntomas son graves, esta reducción puede ayudar al niño a mantener su desempeño escolar. También usted podría desear considerar procurar ayuda extra (como un tutor) cuando sea necesario para ayudar a su hijo a estar al día con sus estudios.

Si los síntomas de su hijo son graves, una estancia en un hospital diurno o centro de tratamiento residencial que trata a niños con trastorno bipolar puede ser útil para satisfacer las necesidades de su hijo durante una enfermedad prolongada. Pero estos centros de tratamiento no siempre están disponibles. También puede ser útil si un maestro designado en la escuela de su hijo está especialmente capacitado para ocuparse de niños que tienen trastorno bipolar. Esta persona puede ser un buen recurso y una "persona de confianza" a quien su hijo puede recurrir por ayuda durante el día escolar, si es necesario.

Si su escuela no comprende o no brinda apoyo para las necesidades especiales de una reducción del rendimiento académico en forma periódica, tal vez pueda colaborar con el médico de su hijo para lograr que estas necesidades sean satisfechas en el sistema escolar. Apoyar a su hijo, al tiempo que impedir que el niño use el trastorno bipolar como excusa para evadir tareas, puede ayudarle a desarrollarse y triunfar académica y socialmente.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario John Pope, MD, MPH - Pediatría

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado David A. Brent, MD - Psiquiatría Infantil y Adolescente

Revisado7 diciembre, 2017