Uso seguro de opioides de acción prolongada

Saltar a la barra de navegación

Generalidades del tema

Los analgésicos (medicamentos para el dolor) opioides de acción prolongada son medicamentos que se usan para aliviar el dolor crónico de moderado a intenso. También se llaman opioides de liberación lenta. Los opioides alivian el dolor cambiando la manera en que el organismo siente dolor. No curan un problema de salud, pero le ayudan a controlar el dolor.

Si usted toma una gran cantidad de medicamentos de acción rápida, es posible que su médico le dé opioides de acción prolongada. Los opioides de acción prolongada ayudan a evitar los altibajos en el alivio del dolor que usted puede tener con los medicamentos de acción rápida.

Los opioides son medicamentos potentes. Pueden ayudarle a controlar el dolor si los usa de la manera correcta. Pero si los usa en forma indebida, pueden causarle problemas graves e incluso la muerte.

Si decide tomar opioides, estas son algunas cosas que debe recordar.

  • Mantenga informado a su médico. Puede volverse adicto a los opioides. El riesgo es mayor si tiene antecedentes de consumo de sustancias. Su médico lo supervisará de cerca para detectar señales de consumo indebido y adicción y para determinar cuándo ya no necesita tomar opioides.
  • Haga un plan de tratamiento. El objetivo de su plan es que usted pueda desempeñarse y hacer las cosas que tiene que hacer, incluso si todavía tiene algo de dolor. Es posible que pueda manejar el dolor con otras opciones que no sean opioides, como fisioterapia, relajación o analgésicos de venta libre.
  • Tenga en cuenta los efectos secundarios. Los opioides pueden causar efectos secundarios graves, como estreñimiento, sequedad de boca y náuseas. Y con el tiempo, puede necesitar una dosis más alta para aliviar el dolor. Esto se llama tolerancia. El cuerpo además se acostumbra a los opioides. Esto se llama dependencia física. Si deja de tomarlos de repente, es posible que tenga síntomas de abstinencia.

Ejemplos de opioides de acción prolongada

  • Parche de fentanilo (Duragesic)
  • Metadona (Dolophine)
  • Morfina (Kadian)
  • Oxicodona de liberación controlada (OxyContin)

Consejos de seguridad al usar opioides de acción prolongada

Si necesita tomar opioides para controlar el dolor, recuerde estos consejos de seguridad.

  • Siga las instrucciones atentamente. Es fácil consumir opioides de manera indebida si toma una dosis distinta a la que le haya recetado su médico. Esto puede causar una sobredosis e incluso la muerte. Incluso compartirlos con alguien a quien no están destinados se considera uso indebido.
  • Tenga cuidado. Los opioides pueden afectar su razonamiento y su capacidad de tomar decisiones. No maneje ni opere maquinaria hasta que pueda pensar con claridad. Consulte con el médico acerca de cuándo es seguro conducir.
  • Reduzca el riesgo de interacciones medicamentosas. Los opioides pueden ser peligrosos si los toma con alcohol o con ciertos medicamentos como somníferos y relajantes musculares. Asegúrese de que su médico sepa acerca de todos los otros medicamentos que toma, incluyendo los medicamentos de venta libre. No comience a tomar ningún medicamento nuevo sin hablar primero con su médico o farmacéutico.
  • Mantenga a otras personas a salvo. Guarde los opioides en un lugar seguro. Asegúrese de que mascotas, niños, amigos y familiares no puedan tener acceso a ellos. Cuando haya terminado de usar opioides, asegúrese de deshacerse de ellos correctamente. Puede usar un programa comunitario de recogida de medicamentos o el programa de devolución por correo de su farmacia. Si no está disponible uno de estos programas, puede eliminar por el inodoro los parches cutáneos opioides y las pastillas de opioides que no haya utilizado.
  • Reduzca el riesgo de sobredosis. El consumo indebido de opioides puede ser muy peligroso. Protéjase hablando con su médico acerca de un kit de rescate con naloxona. Puede ayudarle, y hasta salvarle la vida, si toma demasiado de un opioide.

Posibles efectos secundarios

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios . Sin embargo, muchas personas no notan los efectos secundarios o pueden manejarlos. Usted puede:

  • Sentirse confundido o tener dificultades para pensar claramente.
  • Tener estreñimiento.
  • Sentirse débil, mareado o aturdido (como que está por desmayarse).
  • Sentirse somnoliento.
  • Tener malestar estomacal o vómitos.
  • Tener una reacción alérgica.

Por lo general, los beneficios del medicamento son más importantes que cualquier efecto secundario menor.

Créditos

PorEl personal de Healthwise

Revisor médico primario Anne C. Poinier, MD - Medicina interna

E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna

Kathleen Romito, MD - Medicina familiar

Martin J. Gabica, MD - Medicina familiar

Adam Husney, MD - Medicina familiar

Revisor médico especializado Nancy Greenwald, MD - Medicina física y rehabilitacíon

Revisado9 octubre, 2017