Cómo hablar con los niños sobre la muerte

Artículo | Junio de 2016

Cómo hablar con los niños sobre la muerte

Si estás preocupado por cómo hablar de la muerte con tu niño, no estás solo. Muchos de nosotros tenemos dificultades con el tema de la muerte, en especial, con los niños. Es algo que nosotros y nuestros niños tendremos que enfrentar. Pero es un hecho de la vida que todos debemos aprender a procesar. Al hablar con nuestros niños sobre la muerte, podemos comprender qué entienden, qué saben y qué no saben. Podemos ayudarlos con cualquier miedo o preocupación que puedan tener, reconfortarlos y darles consuelo.

Lo que les decimos a los niños sobre la muerte depende de su edad, sus experiencias y cómo ven el mundo. También dependerá de tus creencias (espirituales), sentimientos, contexto cultural, la situación y tu relación con la persona fallecida. Podría ser alguien cercano a ti, alguien de la comunidad o podría tratarse de una muerte debido a un evento que tiene exposición en los medios. Cada situación será diferente.

Esta es una guía general para ayudarte a entender cómo abordar el tema de la muerte con niños de diferentes edades. Cuando hables de la muerte, es importante tener en cuenta la capacidad del niño de entender el concepto.

Precauciones generales de comunicación

Ten presente que comunicas muchas cosas incluso sin hablar. Los niños son muy observadores del entorno y pueden detectar con rapidez el clima emocional. Observan nuestros rostros, miran cómo mantenemos la calma y entienden según nuestro tono de voz. Son expertos en darse cuenta de cómo nos sentimos.

Evitar el tema posiblemente no sea la mejor opción. Si nosotros, como adultos, evitamos hablar de algo, los niños dudarán en traer el tema o hacer preguntas. Por lo general, obtendrán información de otras fuentes menos confiables.

Elige tus palabras con cuidado. Aunque las creencias espirituales y religiosas nos pueden dar fuerzas, si no eran parte importante de nuestras vidas antes del evento, algunos conceptos podrían asustar a los niños. Algo que a ti te brinde consuelo podría asustar a tu niño. Considera cómo un niño podría oír o interpretar lo que estás diciendo. Evita decir "duerme en paz", "lo perdimos" o "se fue al cielo". Refuerza el hecho de que la muerte nos toca a todos, a cada ser vivo.

Controla lo que escuchan. Limita tu exposición y la de los niños a los medios de comunicación. La exposición continua y la intensidad del mensaje de los medios pueden hacer que la situación sea incluso más estresante.

Escucha atentamente. Trata de descubrir qué sabe el niño y de comprender la situación antes de responder sus preguntas. Hablar con los niños sobre sus preocupaciones e inquietudes es el primer paso para ayudarlos a sentirse seguros y comenzar a sobrellevar lo sucedido. De qué hablar y cómo hacerlo son cosas que dependerán de su edad, pero todos los niños necesitan saber que cuentan contigo y que los escucharás.

Etapas de duelo y desarrollo

La forma en la que los niños entienden la muerte y expresan el duelo va cambiando a medida que crecen. Lo mismo sucede con nuestra forma de ayudarlos. A continuación, explicamos cómo los niños de diferentes edades podrían entender y responder a la muerte y cómo puedes apoyarlos.

Infancia hasta los 2 años

Entender la muerte

  • No son capaces todavía de entender la muerte
  • Pueden reaccionar a la separación y la tensión
  • Notan los sentimientos del duelo

Cómo podrían reaccionar y mostrar el dolor

  • Pueden cambiar los hábitos de alimentación y de sueño
  • Pueden estar inusualmente callados o malhumorados

Cómo ayudar

  • Mantén un ambiente de tranquilidad
  • Sé consciente de tu nerviosismo
  • Busca ayuda para sobrellevarlo
  • Mantén las rutinas
  • Ten siempre el mismo cuidador
  • El niño puede necesitar que lo abracen más, lo reconforten con cercanía y consuelen con un tono tranquilo

De 3 a 6 años

Entender la muerte

  • La muerte es como irse a dormir y se considera reversible
  • Los muertos pueden pensar, sentir, saber, pero lo hacen en otro lugar
  • Podría preocuparles que la persona muerta los extrañe
  • Creen que solo las personas mayores mueren
  • Creen que la muerte podría ser un castigo por un mal comportamiento/pensamiento

Cómo podrían reaccionar y mostrar el dolor

  • Pueden dejar de hablar y estar angustiados en general.
  • Hacen muchas preguntas (¿A dónde fue? ¿Cuándo regresará?)
  • Cambios en la alimentación, el sueño y control de la vejiga o intestinos
  • Demuestran miedo de quedarse solos, tienen pesadillas
  • Tienen rabietas
  • Creen en la magia y en su poder para hacer aparecer y desaparecer cosas a voluntad
  • Pueden pensar que hicieron algo para causar la muerte
  • Pueden tener miedo de morir si se van a dormir

Cómo ayudar

  • Describe la muerte con un lenguaje claro y sencillo
  • Sigue el ritmo del niño en cuanto a la cantidad de información que le das
  • Pregúntale si tiene dudas, prepárate para responder las mismas preguntas una y otra vez
  • Nunca compares dormir con la muerte
  • Habla acerca de lo que le pasa al cuerpo cuando la persona muere, por ejemplo, el corazón deja de latir, la respiración deja de fluir, el cuerpo ya no se mueve ni siente más dolor, y la persona no se "despertará"
  • Asegúrale al niño que él no causó la muerte
  • Intenta tener siempre el mismo cuidador
  • Si el niño irá a un funeral, prepáralo con detalles sencillos acerca de lo que sucede en estos eventos
  • Si los problemas físicos continúan, habla con el médico
  • Está bien decirle al niño que estás triste, pero protégelo de un dolor intenso

De 6 a 9 años

Entender la muerte

  • Ya no creen que la muerte es reversible
  • Saben que la muerte es definitiva y esto puede ser aterrador
  • Creen que solo las personas mayores mueren
  • No creen que les pueda pasar a ellos
  • No entienden con claridad la relación entre causa y efecto, podrían culparse a sí mismos cuando suceden cosas malas
  • Creen que la muerte es una persona o un espíritu: un esqueleto, un fantasma, un monstruo o "el cuco"

Cómo podrían reaccionar y mostrar el dolor

  • Pueden tener mucho interés y curiosidad con respecto a la muerte
  • Pueden hacer muchas preguntas específicas
  • Pueden hacer escenas o agredir físicamente (especialmente los varones)
  • Pueden desarrollar problemas de aprendizaje o miedo a la escuela
  • Se preocupan por su propia muerte
  • Pueden desarrollar síntomas de una enfermedad imaginaria
  • Pueden encerrarse en sí mismos o volverse demasiado apegados y dependientes

Cómo ayudar

  • No los confundas usando términos como "duerme en paz", "lo perdimos" o "se ha ido"
  • Responde las preguntas con honestidad y un lenguaje directo
  • Está bien decir que no tienes las respuestas
  • Comparte tus propios sentimientos
  • Diles que están a salvo
  • Comparte buenos recuerdos de la persona fallecida
  • Motívalos a dibujar, escribir un poema o crear una obra de arte sobre sus sentimientos
  • Permite a los niños a participar en ceremonias conmemorativas
  • Alerta a los maestros acerca de la muerte y cualquier problema

De 9 a 12 años

Entender la muerte

  • Comprenden que todas las personas mueren y que ellos también lo harán algún día
  • La muerte es definitiva y no se puede cambiar
  • Han visto noticias en los medios de comunicación sobre la violencia
  • Pueden temer su propia muerte y funeral
  • Es posible que aún tengan pensamientos mágicos

Cómo podrían reaccionar y mostrar el dolor

  • Cambios de humor e intensificación de las emociones, entre ellas posiblemente culpa y enojo; podrían avergonzarse de sus emociones
  • Aumento de la ansiedad respecto de su propia muerte
  • Podrían actuar como si no les afectara, en parte por miedo a ser rechazados si son diferentes a sus compañeros
  • Cambios en los patrones de alimentación y de sueño
  • Pueden mostrar comportamientos regresivos o impulsivos

Cómo ayudar

  • Motívalos a expresar sus emociones, incluso de enojo. Podría ser útil dedicar tiempo a hablar sobre los sentimientos.
  • Recuerda que siguen siendo niños y necesitan apoyo y consuelo
  • Ofréceles detalles sobre los hechos sucedidos, los niños de esta edad necesitan información para sentir que tienen el control y procesar lo que está pasando
  • Podrías darle al niño algo que haya pertenecido a la persona que murió como una manera de recordar y conmemorar a esa persona
  • Motiva a los niños a volver a sus actividades normales

Adolescentes

Entender la muerte

  • La comprensión es similar a la de un adulto, pero los adolescentes suelen pensar que la muerte no es algo que les va a pasar
  • Puede ser algo de lo que no se habla

Cómo podrían reaccionar y mostrar el dolor

  • Podrían responder de maneras inesperadas, actuar como si nada pasara y se sintieran bien o como si la muerte hubiera interrumpido sus vidas
  • Tienden a alejarse de su familia y buscan apoyo en sus amigos
  • Podrían no estar seguros de cómo manejar sus emociones
  • Podrían aislarse, estar enojados o irritables
  • Pueden tener preguntas sobre el significado de la vida y la muerte y sobre su propia vulnerabilidad
  • Pueden sentirse culpables, especialmente, si la persona fallecida era cercana

Cómo ayudar

  • No esperes a que se acerquen a ti, acércate a ellos
  • Comparte tus propios miedos y preocupaciones y pídeles que compartan los suyos contigo
  • Apoya que se involucren en actividades que les permitan ayudar a otros, como los voluntariados
  • Motívalos a volver a sus rutinas habituales
  • Trata de estar disponible para ellos como familia, pero permíteles pasar tiempo con sus amigos
  • Recuerda que aunque parezcan independientes, todavía necesitan tu apoyo
  • Ten cuidado de no apoyarte mucho en ellos

Los niños y el proceso del duelo

Como los adultos, los niños necesitan hacer el duelo y procesar la pérdida. Pero podrían hacerlo de maneras que no se parecen a la tristeza o el dolor de un adulto. Los niños podrían:

  • Manifestar dolor solo por un breve período de tiempo. Podrían estar tristes unos minutos y a continuación estar riendo felizmente con sus amigos. Los padres pueden creer erróneamente que el niño no comprendió lo que ha sucedido o que no los ha afectado. Es más probable que esto se deba al hecho de que los niños pequeños no sienten emociones fuertes durante mucho tiempo. Esto los protege de algo que podría ser demasiado difícil de manejar en un momento dado.
  • Parecen más resilientes que los adultos. Algunos niños pueden volver a su rutina habitual, como la escuela y las actividades, casi de inmediato después de un fallecimiento. Esta podría ser una reacción de protección natural. Al centrarse en aspectos de la vida que no han cambiado, la vida parece más estable. Esto no significa que hayan dejado de necesitar que los apoyen y los reconforten.
  • Utiliza juegos como una manera de que expresen y procesen sus sentimientos. Podría ser desconcertante para los adultos, pero los niños a menudo juegan sobre la muerte como una manera segura de expresar y procesar sus emociones y sus miedos.
  • Podrían hablar mucho sobre la muerte y tener muchas preguntas sobre lo sucedido. Podrían hablar del tema con cualquier persona que esté cerca de ellos, incluso extraños, para ver cómo reaccionan. Esto les da información sobre cómo deberían responder.
  • Actúan de maneras inusuales para ellos. Cuando carecen de habilidades del desarrollo, su comportamiento podría ser la única manera que tiene un niño de expresar sentimientos como enojo, preocupación o tristeza. Los niveles de actividad podrían aumentar. Podrían empezar a dormir mal. Podría bajar su rendimiento escolar. Los niños pequeños podrían tener comportamientos regresivos, como problemas de control de esfínteres o volver a necesitar un chupete. Podrían tener un comportamiento o una emoción un día y estar totalmente distintos al siguiente. Lo importante es entender y reaccionar al motivo por el cual tu niño se está comportando de esta manera, no solo el comportamiento.
  • Pueden seguir sintiendo los efectos incluso años después. Los momentos de separación, como regresar a la escuela, una pijamada o ir de campamento pueden generar sentimientos de pérdida y, posiblemente, miedo. Incluso al convertirse en adultos jóvenes, ante eventos de la vida importantes, como una graduación o un casamiento, pueden sentir una tristeza profunda al saber que uno de sus seres queridos no estará allí.

    Tú no le puedes "solucionar" el problema a tu niño. Puedes seguir brindándoles apoyo emocional, reconfortarlos y comprenderlos mientras incorporan la realidad de esta muerte a su vida.

Referencias:
The Dougy Center: National Center for Grieving Children & Families (n.d.) Developmental Responses to Grief. Consultado el 5 de mayo del 2021 de https://www.dougy.org/assets/uploads/Developmental_Responses_2017.pdf

Children’s Cancer and Leukaemia Group (CCLG) (n.d.). Children’s ideas and understanding of death. Consultado el 5 de mayo del 2021 en https://www.cclg.org.uk/bereavement/childrens-ideas-and-understanding-of-death

La información ofrecida es solo para fines educativos. No es asesoramiento médico y no sustituye el cuidado médico adecuado proporcionado por un médico.

Cigna no asume ninguna responsabilidad por cualquier circunstancia que derive del uso, mal uso, interpretación o aplicación de cualquier información suministrada. Consulta siempre a tu médico para los exámenes, tratamientos, pruebas y recomendaciones sobre el cuidado apropiados.