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Reincidencia y recuperación

Artículo | Marzo de 2018

Reincidencia y recuperación

Recaer en las drogas o el alcohol no significa no poder recuperarse

Las recaídas ocurren cuando una persona químicamente dependiente vuelve a consumir drogas o alcohol luego de estar sobria. Muchas personas sufren una o más recaídas, lo cual interrumpe la recuperación. Algunas no se recuperan más, mientras que otras aprenden de la experiencia y se esfuerzan aún más por mantenerse sobrias. Las recaídas suelen estar acompañadas de señales de advertencia. La persona puede comenzar a actuar como antes durante semanas, meses o incluso años. Mantenerse sobrio requiere nuevas actitudes y comportamientos. Si hay un lapsus y resurgen viejos hábitos, es posible que haya una recaída.

Si sabes a qué prestar atención, puedes evitar las recaídas. Sin embargo, si sufres una recaída, siempre puedes volver a la sobriedad. Veamos cómo detectar las señales de recaída.

Conocer los signos de advertencia

Haz una lista y evita estas situaciones:

  • Las recaídas suelen ocurrir durante períodos de estrés. También pueden presentarse ante situaciones que nos hacen recobrar viejos hábitos y actitudes.
  • Hay determinados momentos que son particularmente peligrosos: las fiestas, las ocasiones especiales y los logros inesperados pueden conllevar cierto riesgo.
  • Hay más probabilidad de sufrir una recaída aproximadamente a los tres meses, al año y a los cinco años de haber alcanzado la sobriedad. Asegúrate de obtener apoyo adicional durante esas épocas.
  • Las personas, los lugares o los eventos también pueden contribuir a la recaída. ¿Quiénes no apoyan tu sobriedad? ¿Qué lugares o eventos te hacen pensar en beber o consumir drogas?

Aquí te presentamos algunas señales de advertencia de recaída:

  • Depresión
  • Soledad o preferencia por estar solo
  • Arrogancia con respecto a la recuperación o el consumo de drogas
  • Sentimiento de poco aprecio por el esfuerzo en recuperarse
  • Ansiedad o nerviosismo
  • Enojo o actitud conflictiva
  • Impaciencia o frustración
  • Deseos poco realistas
  • Autocompasión
  • Falta de honestidad
  • Cansancio
  • Dificultad para pensar con claridad
  • Pesadillas o insomnio
  • Apego a una vida social o amigos que no apoyan la sobriedad
  • Consumo de sustancias químicas que alteran el ánimo
  • Descuido del programa de recuperación
  • Abandono de las plegarias, la meditación u otras prácticas espirituales
  • Esperar que las demás personas cambien sus costumbres
  • Olvidarse de notar los cambios o logros positivos
  • Creer que uno tiene todas las respuestas
  • Creer que uno no puede sufrir recaídas

Prevención y manejo

Para evitar las recaídas, hay que estar en constante alerta. Se debe estar atento para detectar las señales de advertencia y evitar situaciones de riesgo. También hay que poner en práctica hábitos y actitudes que refuercen la sobriedad. La mejor opción es participar en un programa de recuperación, como Alcoholics Anonymous® (Alcohólicos Anónimos) o Narcotics Anonymous® (Narcóticos Anónimos). Si recibes tratamiento en un centro, es posible que también tengas acceso a programas de atención médica después de que te den el alta. Puedes acceder a estos programas y a otras alternativas a través de un referido del Programa de asistencia al empleado (EAP, por sus siglas en inglés).

También puedes comprometerte a realizarte autoevaluaciones semanales. Pídele a un amigo de confianza que te ayude a evaluar tus posibles señales de riesgo cada semana para detectar posibles señales de riesgo. Usa la lista anterior como referencia. Si consideras que estás en riesgo, solicita ayuda adicional al programa de recuperación. Recuerda que la sobriedad debe ser la principal prioridad en tu vida.

¿Qué sucede si ya tuve una recaída?

Las recaídas son normales. Lo esencial es volverte a levantar. Encuentra un programa de recuperación que te sirva y no lo dejes. Es posible que te dé vergüenza admitir que sufriste una recaída, pero recuerda que muchos otros han pasado por la misma situación. Hablar con otras personas que hayan sufrido recaídas y se hayan recuperado puede ser de gran ayuda.

Las recaídas no son el fin del mundo, son solo uno de los desafíos de recuperarse de la adicción.

Cigna puede ayudarte​

Si tienes cobertura de EAP a través de Cigna, puedes llamarnos al (877) 622-4327 en cualquier momento para obtener información sobre los servicios disponibles para ayudarte durante este período.

Woman sofa petting dog and using cell phone

Cigna ofrece este material únicamente con fines informativos/educativos. No constituye asesoramiento médico o clínico. Solo un proveedor de cuidado de la salud puede diagnosticar o recomendar un plan de tratamiento. Para más información sobre tus beneficios de salud del comportamiento, puedes llamar a los teléfonos de servicio al cliente o salud del comportamiento que aparecen en tu tarjeta de identificación de cuidado de la salud.