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Después de un evento traumático: reacciones ante el estrés y estrategias de autocuidado

Artículo | Agosto de 2016

Después de un evento traumático: reacciones ante el estrés y estrategias de autocuidado

Stress After Disaster

Experimentar un evento traumático puede ser una situación realmente estresante. Cada persona reacciona de forma diferente. Las respuestas a un evento estresante pueden depender de factores como:

  • Tu cercanía física y psicológica con el evento
  • Tu grado de responsabilidad durante el evento
  • Tu situación actual de vida
  • Tu experiencia pasada con crisis personales
  • El grado de respaldo que tienes de tus amigos, familiares y compañeros de trabajo

Es posible que experimentemos el impacto en cómo pensamos, actuamos y nos sentimos, física y mentalmente. Estas son algunas reacciones comunes que podrías experimentar:

Físicas

  • Náuseas o molestias estomacales
  • Cambios en el apetito
  • Dolor de cabeza o dolores musculares
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga

Pensamientos

  • Pensamientos o imágenes repetidas del evento
  • Pensamientos que provocan miedo
  • Dificultad para concentrarse
  • Sueños perturbadores
  • Desorientación o mareos

Emocionales:

  • Ansiedad, miedo y preocupación
  • Tristeza, aislamiento
  • Dolor, sentirse imposibilitado
  • Enojo, irritabilidad
  • Insensibilidad

Puedes sentirte incómodo o preocupado por cómo lo estás manejando. Recuerda que son reacciones normales frente a un evento inusual.

Volver al trabajo puede ser algo desafiante. El impacto de un evento traumático no se detiene cuando vamos al trabajo. Pueden surgir una serie de reacciones en ti o en tus compañeros de trabajo, entre ellas:

  • Sentir miedo de volver al lugar de trabajo o preocuparse por la seguridad física en ese entorno.
  • Alterar las rutinas para evitar recordatorios físicos del evento traumático.
  • Experimentar recuerdos recurrentes del trauma, estimulados por sonidos, olores o imágenes del entorno.
  • Reducir el tiempo que pasas en el trabajo haciendo uso del permiso por enfermedad, las vacaciones o ausencias injustificadas.
  • Dudar si permanecer en el trabajo actual o si continuar con la profesión.
  • Distraerse de la tarea que se está realizando (esto puede conducir a accidentes o errores).
  • Deterioro en el desempeño laboral y las relaciones con los clientes.
  • Preocupación por las reacciones de los compañeros de trabajo o sus capacidades para enfrentar la situación y hacer sus trabajos.
  • Preguntarse cuándo volverá todo a la normalidad.
  • Sentirse aislado, como si los demás no parecieran sentirse tan afectados como uno por lo ocurrido.
  • Sentirse enojado por el comportamiento de los compañeros de trabajo.
  • Perder el sentido del humor.
  • Abandonar la relación que tenías con tus colegas de trabajo.

Generalmente, todas estas reacciones son temporarias y desaparecen a las pocas semanas. Si te cuidas bien, estas reacciones podrían desaparecer antes. Cuidarse significa decidir actuar de formas saludables en lugar de solo reaccionar ante los eventos. Estas son algunas formas de lograrlo:

Estrategias de autocuidado: física

  • Duerme lo suficiente para que te sientas descansado. Acostarse y despertarse en horarios regulares puede ayudar.
  • Come comidas bien balanceadas en horarios regulares.
  • Evita sustancias que alteran el estado de ánimo, como el alcohol o las drogas.
  • Haz algún tipo de ejercicios todos los días, esto ayuda a reducir el estrés.
  • Dedica un tiempo todos los días a hacer algo relajante, como respiración profunda, meditación, relajación progresiva o alguna actividad que disfrutes.

Estrategias de autocuidado: Pensamientos

  • Consigue datos sobre lo ocurrido de una fuente confiable y objetiva. No confíes en rumores o suposiciones.
  • Organiza tu tiempo. Elige actividades en las que puedas involucrar tu mente y tu cuerpo y mantente enfocado en el aquí y ahora. Fija metas a corto plazo que te ayuden a seguir adelante.
  • Recuerda los desafíos que has superado en el pasado. Piensa en tus fortalezas y capacidades que te ayudaron a sobrevivir y avanzar.
  • Baja las expectativas respecto de lo que deseas lograr.
  • Reduce las exigencias que te impones.
  • Descansa tu mente de pensar en lo que pasó y en lo próximo que podría pasar. Intenta concentrarte en los aspectos positivos de tu vida y las cosas que agradeces.

Estrategias de autocuidado: emocionales

  • Concéntrate en cosas que puedes controlar y olvida el resto.
  • Acércate a tus seres queridos y pasa tiempo con ellos y con otras personas que te apoyen y se preocupen por ti.
  • Habla sobre lo ocurrido y tus sentimientos.
  • Reconoce que puedes estar lidiando con diversas formas de pérdidas, tales como la pérdida de expectativas para el futuro o de lo que creías sobre tu seguridad. Escribir tus pensamientos y sentimientos podría ayudar. Algunas personas encuentran consuelo en actividades creativas como la música o pintura.
  • Recuerda que el duelo no sigue un orden. Quizás te sientas fuerte y capaz un día, y al otro día, abrumado. Ten paciencia a medida que progresas.
  • Ten en cuenta que a veces el enojo puede ser una emoción externa que oculta emociones más profundas, como miedo, dolor o impotencia.
  • Ten cuidado de no descargar tu dolor y tu enojo con otras personas. Esto hará que sea más difícil para ellos ayudarte y pueden desarrollar sentimientos negativos hacia ti.
  • Tu vida espiritual puede ser un recurso adicional.

Para más información, recursos y apoyo, comunícate con el Programa de asistencia al empleado (EAP, por sus siglas en inglés) por medio de tu empleador.

Este material es para uso del público en general. No son consejos ni tratamientos médicos/clínicos. Solo un proveedor de cuidado de la salud puede diagnosticar o recomendar un plan de tratamiento. Para más información sobre tus beneficios de salud del comportamiento, llama a los números de servicio al cliente o de salud del comportamiento que aparecen en tu tarjeta de identificación de cuidado de la salud.